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IGADI 5 de Abril de 2015 VV.AA.
Sobre el extraño consenso institucional y mediático sobre el legado de Lee Kuan Yew

Un polémico difunto

Unha análise de José Ruíz Andrés

El pasado 23 de Marzo murió Lee Kuan Yew, líder histórico del People's Action Party y de la República de Singapur. Lee Kuan Yew se trata de una de esas figuras que a priori no deberían de ser una figura de reconocimiento internacional sino más bien uno de esos socios incómodos que los estados suelen tener en base a sus estrategias. Lee Kuan Yew fue el artífice de un estado profundamente autoritario en el que no existen garantías democráticas -con una ley electoral hecha a medida en la que con el 66% de los vosotros obtenga 82 de 84 escaños[1], donde no existen tampoco libertades políticas y derechos básicos como la libertad de expresión -siendo mediante la “Ley de seguridad interna”- donde existen presos políticos, reconocido en el último informe sobre la situación de los derechos humanos por Amnistía Internacional[2]. A ello hay que sumarle una hegemonía casi totalitaria del PAP en todos los aspectos del poder: miembros o ex-miembros del partido son las cabezas visibles de los principales sindicatos, de los grupos de comunicación, los principales conglomerados empresariales o organizaciones religiosas.

            Si nos movemos más allá de la foto fija del presente y repasamos la historia del país, se trata de un personaje extremadamente controvertido. Educado fuertemente bajo la cultura británica, tras la Segunda Guerra Mundial se formará en derecho en la ciudad de Londres. Y al volver a Singapur fundará el People's Action Party, que en un primer momento será un partido simpatizante del movimiento comunista internacional (y se nutrirá de la fuerza de los sindicatos pro-comunistas así como de todos los miembros del Partido Comunista Malayo que buscaban una plataforma legal ya que su partido era ilegal). Sin embargo, las tensiones con Malasia (siendo Singapur expulsada de la Federación Malaya en el 64) y las tensiones internas frente a la escisión del ala izquierdista del PAP para la formación del “Frente Socialista” llevaría a un giro derechista del partido, que comenzaría un ejercicio del poder de manera autoritaria. Los principales líderes del Frente Socialista serían condenados a la cárcel por “subversión comunista”, y en cuanto a la política exterior en el año 1965 serían fundadores de la ASEAN -el equivalente a la OTAN en el Sud-este asiático-.

            Fuertes aliados de los Estados Unidos, serán desde entonces y hasta la actualidad “aliados estratégicos con intereses comunes en la región” reconocido por el secretario de estado norte-americano y el Ministro de Asuntos Exteriores de Singapur en un encuentro bilateral en el año 2012[3].   El carácter anti-democrático y las formas de gobierno autoritarias nunca han sido un impedimento para Washington a la hora de establecer alianzas (sin salir del sud-este asiático, los Estados Unidos de América apoyaron a los diferentes regímenes militares de Filipinas, República de China, República de Corea, Tailandia, Indonesia, Vietnam del Sur) pues en teoría, además de la estabilidad y del “freno del comunismo” eran momentos de excepción para más tarde retomar la “normal senda de la vía democrática”; pero la diferencia en este caso es que Singapur realiza un cuerpo teórico propio de su filosofía política y se propone como una alternativa al sistema democrático, en este caso los “valores asiáticos”.

            Los valores asiáticos se tratan de una lectura interesada de una rica y muy extensa tradición cultural para justificar prácticas políticas autoritarias[4]. Estos eran la predisposición a un sistema de gobierno de partido único, preferencia por la armonía social,  preocupación por la prosperidad socio-económica colectiva y el bienestar comunitario, la lealtad y el respeto a las figuras de autoridad, y la preferencia por el colectivismo y el comunitarismo.

            Y en base a estas reflexiones, debería sorprender por lo tanto que personalidades tan ilustres y variadas acudiesen a su funeral: Henry Kissinger, Bill Clinton, el Primer Ministro japonés Shinzo Abe, El Primer Ministro Indio Narendra Modi, e incluso el Vice-presidente de la República Popular China  Li Yuanchao (así como recibir las condolencias públicas por parte de Xi Jinping y Li Keqiang). Las declaraciones no de los diferentes líderes mundiales no dejan margen de error: “Su lugar en la historia está asegurado como el líder de uno de los estados más prósperos del mundo” (según David Cameron), “un liderazgo remarcable para uno de los estados más prosperos en la actualidad (Según Barack Obama) o "Siempre estaremos agradecidos al ex primer ministro por su papel de pionero del desarrollo y de arquitecto del Singapur moderno. Demostró que una ciudad estado con escasos recursos puede evolucionar rápidamente a un centro mundial de comercio y centro neurálgico financiero a través de la educación, la planificación integrada, y una administración pública altamente capacitada (...) Abordó la corrupción sin tregua y llevó el nivel de los funcionarios a los más altos estándares" (Jim Yong Kim, presidente del Banco Mundial) .

            Singapur es un punto en el que coinciden todos los gobiernos: Estados Unidos decide ignorar la falta de respeto a los derechos humanos, la República Popular China decide ignorar la alianza estratégica que existe entre Singapur (como miembro de la ASEAN) con los USA, Japón decide ignorar las buenas relaciones existentes con la República Popular China, pero ¿por qué?. Además, no se trata simplemente de declaraciones oficiales de los diferentes gobiernos, sino también de un consenso discursivo a nivel de medios de comunicación.

            Los medios de comunicación de mayor relevancia coincidirán en un mismo discurso: el hombre que sacó a Singapur del tercer mundo, el hombre que fue lo suficientemente agudo como para aplicar las estrategias del libre mercado para enriquecer su país, el visionario del sudeste asiático que pudo comprender que solo imitando a Japón se conseguiría el avance económico necesario, la mano que mecía la cuna de uno de los 4 tigres asiáticos. Y todo ello bajo los siguientes titulares: “Singapur despide a su padre Lee Kuan Yew y a toda una era” (El País), “Lee Kuan Yew, el hombre que convirtió a Singapur en una potencia económica” (BBC World), “ Muere Lee Kuan Yew, el fundador de Singapur” (CNN), “Singapur se despide de su padre fundador” (South China Morning Post), “Miles de Singapurenses se despiden de Lee Kuan Yew” (Le Monde), o “Como una persona construyó desde cero uno de los países más ricos del mundo”. 

            Alguno de estos medios, siempre en un distante tercer párrafo, recordará los oscuros de Lee Kuan Yew, generalmente en tono de perdonable reproche, pero siempre dejando claro un mensaje: la de que a la prosperidad sólo se puede llegar utilizando una mano de hierro sin atender a los “lamentos del pueblo”, pues en el fondo no sabe lo que quiere. Ante todo se dará una buena impresión y se recordará ante cualquier duda que Singapur es un país sin corrupción y de un bajo índice de criminalidad. Todo quedaría resumido en un titular que se escribía para describir el blog periodístico “El Mundo desencajado” escribía para describir el Singapur en el año 2012: ¿Es necesaria la democracia?.  Quizás, en base a la respuesta a esta pregunta le puedan dar,  reside la clave para este gran consenso. Mientras tanto, un adolescente sale en libertad condicional por haber difundido un vídeo crítico don la personalidad y el legado de este polémico difunto.

 

 

 

 

 

 

 



[1]Daniel Madrid y Dinesh Sathisan “El PAP y la construcción de un modelo político en Singapur”.

[2]Amnistía Internacional, Informe 2014-2014 “Situación de los derechos humanos en el mundo”.

[3]/www.globalasia.com/actualidad/singapur-reafirma-sus-excelentes-relaciones-con-eeuu

[4]Como ya denunció en su momento Kim Dae-Jung, (Presidente de la República de Corea como representante del partido Demócrata Coreano durante 1998 y 2003 ) Anwar Ibrahim (Líder del People's Justice party de Malasia) o la del propio líder de la oposición de Singapur Chee Soon Juan

 

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