Distribuir

Distribuir contido
Apartados temático/xeográficos
Idioma
Punt Avui 27 de Marzo de 2015 Giné Daví

Singapur, se abre la etapa post Lee Kuan Yew

Cuando alcanzó la independencia en 1965, Singapur era un país pobre sin recursos naturales y con un futuro muy incierto. 50 años después, esta ciudad-estado de 5,4 millones de habitantes es uno de los países más ricos, competitivos e innovadores del mundo.  Es la historia de un gran éxito económico. El gran artífice de la modernización e internacionalización fue Lee Kuan Yew, fallecido el 23 de marzo a los 91 años.  Fue primer ministro desde 1959 hasta 1990 pero mantuvo las riendas del poder como “ministro mentor” en los sucesivos gobiernos hasta 2011. Su hijo, Lee Hsien Loong es el actual primer ministro desde 2004.

Singapur ocupa el primer lugar entre 189 Estados en el ranking “Doing Business 2015” del Banco Mundial.  Se considera el mejor país del mundo para hacer negocios. Y ocupa, tras Suiza, el segundo lugar en el ranking de competitividad mundial elaborado por el Foro Económico Mundial de Davos. La economía creció un 2,9% en 2014. El índice de desempleo, el 1,9%.

Es el gran “hub” tecnológico, manufacturero y logístico del sudeste asiático. Su puerto, el segundo del mundo tras Shanghái y su enorme aeropuerto son unas excelentes infraestructuras que enlazan continentes, principalmente Europa con Asia-Pacífico. Disfruta de una estratégica situación geográfica en los estrechos de Malaca, paso casi obligado del transporte internacional, que conectan el Índico con los mares de China, Japón y Corea. Es la sede de los grandes bancos y empresas multinacionales. El sector servicios representa el 68% del PIB. Es un país abierto y estable. Los mercados exigen seguridad jurídica. Goza de la triple AAA, la máxima calificación otorgada por las agencias Standard & Poor’s, Moody’s y Fitch. Cuenta con incentivos fiscales, poca burocracia y notable transparencia.

Singapur juega el rol de puente entre Occidente y Oriente. Es un aliado de Washington en la región pero tiene unas buenas relaciones con Pekín. Lee Kuan Yew defendió que EEUU debía seguir presente política y económicamente en Asia-Pacífico. Los países del sudeste asiático, desde Tailandia a Vietnam, no desean estar a merced del coloso chino. Pero el peso comercial e inversor  chino se disparó tras entrar en vigor, el 1 de enero de 2010, el Acuerdo de libre comercio China-ASEAN. Abarca una gran área comercial integrada por China, Brunei, Indonesia, Malasia, Filipinas, Singapur y Tailandia Y al incorporarse en 2015 Camboya, Laos, Myanmar y Birmania, suma un potencial mercado de unos 2.000 millones de personas.

Singapur es el gran “hub” financiero asiático. Goza de unas privilegiadas conexiones con la City de Londres, Nueva York, Sídney, Bombay, Tokio y Seúl. Y con Hong-Kong, es una plataforma exterior para la utilización del yuan chino en las transacciones internacionales.  En Singapur y Hong-Kong, dos ex colonias británicas, el inglés es lengua oficial y siguen vigentes sendos sistemas jurídicos basados en el “common law” y un poder judicial independiente con jueces expertos en Derecho económico internacional. Pero Singapur goza de la gran ventaja de ser un Estado independiente desde 1965.  En cambio, Hong-Kong es una Región Administrativa especial bajo soberanía de China desde 1997. Es una puerta privilegiada de entrada comercial e inversora al mercado interior chino. Pero su futuro político y económico es incierto al estar ligado a la evolución del Régimen chino.

Singapur firmó otros acuerdos de libre comercio con EEUU, la UE, Japón, India, Corea del Sur, Australia, Nueva Zelanda y el Consejo de Cooperación del Golfo. Y participa en las negociaciones del “Trans-Pacific Partnership” un área gran económica impulsada por EEUU. Singapur es el primer socio comercial de la UE en ASEAN y destino clave de las inversiones europeas en Asia. El Acuerdo de Libre Comercio con la UE firmado en 2013 prevé una liberalización del comercio de servicios, la apertura de los mercados públicos las empresas europeas, normas de competencia y protección de los DPI. Una buena oportunidad para las empresas catalanas.

Singapur abre una etapa post-Lee. Es una economía abierta a la globalización, la corrupción es inexistente pero el régimen político es muy cerrado. El Partido de Acción Popular fundado por Lee Kuan Yew monopolizó el poder hasta hoy. Y las jóvenes generaciones muy formadas, interconectadas y abiertas al exterior sienten una cierta frustración ante un régimen paternalista y el déficit de libertades públicas. Cabría esperar una alternancia en el ejercicio del poder político para confirmar el carácter democrático del país. Pero dificilmente será una democracia de tipo anglosajón. Lee Kuan Yew defendió la preeminencia de unos “valores asiáticos” distintos a los valores occidentales. Algo que siempre gustó oír a los líderes chinos.

Tempo exterior: Revista de análise e estudos internacionais