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IGADI 25 de Febreiro de 2013 Oki

La relación entre Japón y China: un polvorín en Asia

   Al comenzar el año 2013, la tensión entre Japón y China ha aumentado de nuevo. La rivalidad afecta a la economía de ambos países y también modifica las relaciones internacionales en el Pacífico. ¿Por qué ahora se ha elevado esta tensión? ¿Cómo cambiarán las relaciones internacionales por la rivalidad entre Japón y China? Vamos a profundizar en los movimientos en torno a las relaciones entre Japón y China.

La debilidad de Japón en 2010

   El escenario de la tensión tiene lugar en las islas Senkaku (Diaoyutai en chino). Las islas Senkaku constituyen un archipiélago ubicado al Sur del Mar de China Oriental, actualmente bajo control de Japón y que administrativamente pertenecen a la ciudad de Ishigaki, provincia de Okinawa, en Japón. La rivalidad en torno a las islas Senkaku no empezó recientemente, sino que afloró tras descubrirse la presencia en su entorno de diversos recursos subterráneos como el petróleo y el gas natural en 1968.
La tensión se elevó en septiembre de 2010 cuando una patrullera de la Agencia de Seguridad Marítima de Japón y un barco pesquero de China chocaron cerca de las islas Senkaku. Al principio, el gobierno de Japón de entonces adoptó una actitud firme contra China y la Agencia de Seguridad Marítima detuvo al capitán del barco chino. Sin embargo, finalmente, liberó al capitán sin juzgar su proceder.

El gobierno del Partido Democrático de Japón (PDJ) fue sometido a duras críticas por la liberación del capitán. El barco chino había chocado intencionadamente. Lo peor es que el gobieno japonés no publicó el video grabado sobre el suceso de Senkaku en el que dicha intencionalidad podía apreciarse con claridad. El gobierno japonés quería guardarlo en secreto para no empeorar la relación entre Japón y China, pero su intención fracasó porque el video fue publicado en el portal Youtube por un funcionario de la Agencia de Seguridad Marítima.

Aquel choque de 2010 mostró a China y al mundo la debilidad de la diplomacia japonesa y también que Japón estaba desprevenido para defender su territorio. Creo que la débil actitud del gobierno japonés en este suceso provocó posteriormente las continuas penetraciones de China en las islas Senkaku. Y además, estimuló en los japoneses, por lo general apáticos y pacíficos, la necesidad de defender su soberanía por sí mismos. Este cambio de mentalidad facilitó posteriormente el cambio político a favor del Partido Liberal Democrático (PLD) y la actitud firme de la política exterior de Shinzo Abe, el actual primer ministro de Japón.

La nacionalización de las islas Senkaku por Japón en 2012

   Las islas Senkaku pertenecen a la provincia de Okinawa, pero el propietario de las tierras es un japonés que vive en la provincia de Saitama. En abril de 2012 Shintaro Ishihara, actualmente líder del Partido Restauración de Japón y entonces gobernador de Tokio, anunció que Tokio compraría las tierras de las islas Senkaku para fortalecer el dominio efectivo de Japón. Finalmente, el gobierno japonés compró las islas Senkaku y las nacionalizó en septiembre de 2012 en lugar del gobierno metropolitano de Tokio. Según decía el gobierno de entonces, las nacionalizó “para mantener y gestionar las islas Senkaku con tranquilidad y estabilidad”. El gobierno japonés quería evitar imprevistos entre el gobierno de Tokio y China en las islas Senkaku; así pues, las nacionalizó.

   Sin embargo, la nacionalización de las islas Senkaku provocó grandes protestas en China. Muchas empresas, restaurantes, tiendas, fábricas y coches en China fueron atacados por los manifestantes chinos. La tensión entre Japón y China afectó a la economía japonesa. Por ejemplo, la exportación de automóbiles japoneses a China se redujo un 68,6% y la exportación total a China se redujo un 14,5% en noviembre de 2012, en comparación con el año anterior. Las cifras de turistas chinos a Japón también se redujeron un 44,0% en noviembre de 2012, en comparación con el año anterior.

   En las elecciones generales de diciembre de 2012, el PLD se benefició ampliamente de la tensión entre Japón y China. Los japoneses se dieron cuenta de que era necesario defender su territorio manteniendo una actitud firme ante los países extranjeros. Como la historia nos enseña, se toma conciencia de las fronteras del Estado cuando los países extranjeros intentan violarlas. En este ambiente, tomó posesión el gobierno de Shinzo Abe en 2012. Shinzo Abe, quien tiene una firme convicción sobre la importancia de fortalecer el Estado japonés y enmendar la Constitución, es un rival tenaz para China. Hay probabilidad de que una provocación de China tenga importantes consecuencias en las relaciones entre ambos países.

La elevación de la tensión entre Japón y China en 2013

   Tras la nacionalización de las islas Senkaku por el gobierno de Japón, China repitió las penetraciones en aguas territoriales de Japón de forma intensiva. Ya penetró más de 27 veces después de la nacionalización. La tensión se agravó el 30 de enero de 2013, cuando una fragata de la Armada del Ejército Popular de Liberación apuntó su radar al buque escolta de la Fuerza Marítima de Autodefensa de Japón. Según el ministerio de Defensa de Japón, se trató de un radar de control de tiro. Hubo entonces una alta probabilidad de que comenzara una guerra de llegar a lanzarse un mísil. El ministro de Defensa de Japón, Itsunori Onodera, anunció el 5 de febrero de 2013 que una fragata china apuntó también al helicóptero de Fuerza Marítima de Autodefensa de Japón con un radar de control de tiro el 19 de enero de 2013, y exigió a China que detenga este tipo de actividades. Onodera dijo también que la acción de China podía interpretarse como una “amenaza militar” según la Carta de ONU.

   El gobierno chino reconoció posteriormente que la fragata hizo uso de un radar, pero no de control de tiro sino uno normal de vigilancia, justificando dicho hecho en que el buque japonés siguió a la fragata china. Y criticó al gobierno japonés porque Tokio inflama la tensión entre Japón y China y está conduciendo a la opinión pública internacional a un malentendido.

   Todavía se ignora si este suceso obedeció a una provocación del gobierno chino o respondió al propio criterio del Ejército. Puede ser más lo segundo que lo primero porque el gobierno chino no desea comentar este suceso. ¿Puede que el gobierno chino no controle el Ejército? Si esto fuera cierto, una acción incontrolada del ejército chino supondría un riesgo muy grande para Japón, y también para China. De todos modos, ambos países deben evitar situaciones inesperadas como este suceso.

La geopolítica de las islas Senkaku

   Desde el punto de vista geopolítico, China quiere dominar las islas Senkaku porque ansía los recursos subterráneos situados en el entorno de las islas (petróleo y gas natural). Además, las islas Senkaku constituyen un escenario importante para la estrategia marítima de China, porque se hallan en el interior de la “Primera Cadena de islas”. La “Primera Cadena de islas” es un concepto de la estrategia militar de China para defender su país ante un hipotético ataque de EEUU, clave para desplegar la potencia militar de China. La Primera Cadena de islas dibuja una línea marítima desde el archipiélago japonés, pasando por Okinawa y Filipinas, hasta Borneo. China ansía  realizar esta estrategia defensiva de forma inmediata. Tras la realización de la Primera Cadena de islas, China quiere disponer del poderío marítimo dentro de la “Segunda Cadena de islas” antes de 2020. La Segunda Cadena de islas incluye las islas Ogasawara, Guam, Saipán y Papúa Nueva Guinea. Tras la realización de la Segunda Cadena de islas, China quiere que su marina sea una flota de alta mar como las fuerzas navales de EEUU hacia 2040.

   Si observamos un mapa del Este Asiático, nos damos cuenta de que la marina china dispone de unas salidas estrechas para poner rumbo hacia el Océano Pacífico. Por eso, si China alcanzara el control de las islas Senkaku, tendría a su alcance una salida grande para acceder a la ruta de navegación hacia el Pacífico. Por lo tanto, la obtención de las islas Senkaku es importante para la expansión del poderío marítimo de China.

¿Nueva Guerra Fría en las islas Senkaku?

   El 2 de enero de 2013 Obama firmó una ley específica en la cual se señala que las islas Senkaku están dentro de los límites del Tratado de Seguridad Nipo-Estadounidense. Confirma en suma que este tratado se aplica en las islas Senkaku dominadas por Japón en caso de ser invadidas por una tercera nación. EEUU aplica el Tratado de Seguridad en tanto en cuanto Japón domina las islas Senkaku de forma efectiva. Es decir, EEUU no afirma que las islas Senkaku sean territorio japonés. EEUU apoya a Japón tan solo porque es quien domina las islas Senkaku por ahora. EEUU no quiere empeorar la relación con China a causa de la afirmación de la soberanía de las islas Senkaku. Por consiguiente, Japón tiene que perseverar en el dominio efectivo. Este hecho respalda la estrategia de la política exterior de Shinzo Abe, que quiere modificar la Constitución de Japón. Tokio tendrá que defenderse a sí mismo.

A decir verdad, las islas Senkaku son también un lugar importante para EEUU. Washington tendrá que dar marcha atrás en su línea defensiva en el Este Asiático si China se hace con el control de la Primera Cadena de islas. EEUU también quiere defender las islas Senkaku. Esta actitud de EEUU estimuló a China. Después de que Hillary Clinton criticara en enero de 2013 las actividades unilaterales de China que violan el derecho administrativo de Japón, el gobierno chino manifestó su queja a EEUU. Debido a la tensión entre Japón y China en torno a las islas Senkaku, la tensión entre EEUU y China, “la Nueva Guerra Fría”, también va aumentando poco a poco. Aunque la Nueva Guerra Fría no surgió recientemente, hay probabilidad de que la relación antagónica entre Japón y China en torno a las islas Senkaku se convierta en el conflicto sustitutivo entre EEUU y China.

   Shinzo Abe visitó EEUU el 22 de febrero de 2013 para confirmar la colaboración entre Japón y EEUU. El objetivo principal de la visita de Abe estaba relacionado con el interés de Japón en confirmar de Obama que la abolición completa de aranceles no es condición previa en las negociaciones del TPP (Acuerdo Estratégico Trans-Pacífico de Asociación Económica). El TPP es un tratado de libre comercio multilateral firmado originalmente por Brunéi, Chile, Nueva Zelanda y Singapur, pero ahora Australia, Canadá, EEUU, Malasia, México, Perú y Vietnam negocian para entrar. El gobierno japonés ansiaba participar en las negociaciones de ingreso, pero no pudo por la oposición en el país ante la abolición completa de aranceles. Pero con la confirmación de que la abolición completa de aranceles no es condición previa en las negociaciones del TPP, Abe podrá desactivar la oposición. Japón va a sentarse a la mesa de negociaciones pronto. Lo importante es que en este tratado de libre comercio multilateral participarán EEUU y Japón, pero no China.

   Otro acuerdo similar existe en Asia, se llama RCEP (Acuerdo de Asociación Económica Integral Regional). En este acuerdo ASEAN, Japón, China, Corea del Sur, India, Australia y Nueva Zelanda están en negociaciones para configurar el espacio económico más grande de Asia en el futuro. EEUU no participa en este acuerdo. Por lo tanto, habrá dos acuerdos económicos en Asia, es decir, el TPP y el RCEP. En otras palabras, habrá un antagonismo entre EEUU y China en el mercado asiático. ¿Qué acuerdo tendrá más influencia en Asia en el futuro? La participación de Japón en el TPP no será una buena noticia para China.

   ¿Cambiarán las relaciones internacionales por la rivalidad entre Japón y China? Tras la reunión con Obama, Abe pronunció un discurso en el Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales. Abe se refirió a las islas Senkaku: “No permitiremos ningún desafío a la soberanía de Japón. A este respecto, ningún país debe equivocarse en su juicio”. Creo que los diversos países van a aclarar su posición poco a poco en torno a la tensión entre Japón y China. Eso significa que el mundo puede dividirse en dos hegemonías, EEUU y China, pero tenemos que evitar una Nueva Guerra Fría en Asia. Japón y China tienen que mantener la calma y realizar una cumbre pronto.
 

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