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La Vanguardia 27 de Xaneiro de 2013 Giné Daví

Al ritmo del “Korean Style”

El mundo entró en el 2013 bailando el “Gangnam Style” con el delirante Psy. Su video colgado en You-Tube el 15 de julio de 2012 recibió hasta hoy unos mil millones de visitas. Un gran fenómeno global que ha reforzado la imagen-país de Corea del Sur. Durante décadas los mundanos solo sabían algo del país por su conflicto aun latente con Corea del Norte. Identificaban antes al dictador Kim Jong-il que a un personaje o a una marca surcoreana. Ya no es así. El “soft power” del país es muy potente. Los surcoreanos caen bien. No improvisan. Se lo han ganado a pulso a base de esfuerzo persistente.

Corea del Sur, miembro del G20, fortalece su rol de potencia media en el concierto mundial. Es la 14º economía mundial, la 4ª asiática, tras China, Japón e India y el 7º exportador mundial y 7º tenedor de reservas de divisas. Y ocupa el 8º lugar en el ranking del “Doing Business” 2013, del Banco Mundial. Las balanzas de pagos y comercial son positivas a pesar de las elevadas importaciones energéticas. El comercio exterior superó el billón de dólares en 2011. La economía depende del sector exterior favorecido por la baja cotización del won respecto al dólar y el euro. Es la única gran economía asiática que tiene en vigor a la vez, sendos acuerdos de libre comercio con EEUU y la UE. También con India y ASEAN. Y desarrolla una activa diplomacia económica y energética en el resto de Asia, América Latina y África.

El país es un líder tecnológico e innovador en nuevos sectores estratégicos. Evoluciona desde una sociedad industrial hacia una sociedad del conocimiento, invirtiendo en las tecnologías de la información y de la economía verde. Se priorizan los gastos en I+D, aportados el 70%, por el sector privado. El país no tiene recursos naturales e importa el 97% de los energéticos. Pero goza de la calidad de sus recursos humanos gracias a la importancia que la sociedad  coreana concede a la cultura del esfuerzo y la familia a la educación de los hijos. Ahí están los excelentes resultados de los estudiantes de secundaria en los últimos Informes PISA de la OCDE. La tasa de paro era el 2,9% en diciembre de 2012.

La dinámica Corea del Sur, también afectada por la crisis de EEUU y la UE, creció un 2,1% en 2012 y se prevé un 3% para 2013. Sus conglomerados empresariales, los “Chaebols”, compiten con éxito en todos los mercados. Las marcas surcoreanas como Samsung, LG, Hyundai y Kia, con una alta calidad a precios muy competitivos destacan en los sectores del automóvil, la electrónica de consumo y la construcción naval. Construyen infraestructuras en otros países emergentes e incluso exportan reactores nucleares. Las exportaciones representaron el 60% del PIB en 2012.

También han sabido potenciar las industrias culturales. El Hallyu o “Korean Wave”, a través de las series televisivas, el cine y los sugerentes grupos de música pop o K-pop, se expandió con un creciente e imparable éxito por toda Asia. Las telenovelas surcoreanas son seguidas con pasión por millones de asiáticos, incluso en los países musulmanes, desde Turquía a Arabia Saudita e Irán. Luego, las producciones surcoreanas dieron el salto a América Latina, Rusia, EEUU y Europa. En septiembre de 2012 la película “Pietá” del director Kim Ki-duk  recibió el León de Oro en el 69º Festival de Venecia. Corea del Sur atrajo 11,1 millones de turistas en 2012, un 13,4% más que en 2011, la mayoría son chinos y japoneses.
Los surcoreanos utilizan eficazmente las redes sociales. Lo aprenden desde niños. Es el país más interconectado del mundo. Corea del Sur ya es una nueva potencia global exportadora neta de productos culturales promocionados por Internet. Lograron que media humanidad empezase 2013 a los acordes del “Gangnam Style”. Es meritorio para un pequeño país de solo 50 millones de habitantes, situado en el mapa entre tres colosos vecinos: China, Rusia y Japón. Los surcoreanos saben combinar la internacionalización y la modernidad con la defensa de su lengua y la identidad nacional. El país goza de una gran cohesión social. Ocupa el 15º lugar entre 187 países en el Índice de Desarrollo Humano 2011 del PNUD. En 2010 ocupaba el 12º. Pero también crecen las desigualdades territoriales y sociales. Y al igual que en Japón, la población envejece rápidamente. El índice de fertilidad es solo 1,05% por mujer, entre los más bajos del mundo.

Pero la presidenta Park Geun-hye, elegida en las elecciones presidenciales del 19 de diciembre, se comprometió a realizar más reformas estructurales para potenciar una democratización económica. Deberá corregir la excesiva concentración del sector exterior y de la riqueza del país en un número reducido de “Chaebols”, de propiedad privada, muy conectados con los Poderes Públicos. “The Korea Times” calificó el país como “una república de conglomerados”. Persiste una economía dual, dividida entre unos grandes grupos empresariales que crecen sin parar y las demás empresas que sobreviven con dificultades. Las PIMES representan el 99% de las empresas de país, dan empleo al 88% de los surcoreanos pero siguen supeditadas a los intereses de los conglomerados que dominan el sector industrial y también invaden el sector servicios. Los emprendedores lo tienen difícil fuera de las redes de los Chaebols. Un mayor apoyo gubernamental a la PIMES incrementaría su competitividad e internacionalización y un mayor peso de la demanda interna.

Las relaciones políticas entre Corea del Sur y España son excelentes. Pero las económicas son escasas y desequilibradas. Persiste un claro superávit comercial favorable a Seúl que se va corrigiendo. En 2011, la tasa de cobertura fue el 46,36%. En el período enero-octubre de 2012, alcanzó el 60,68%. Las exportaciones sumaron 827,6 millones de euros y las importaciones 1.364 millones de euros. Existe un buen margen para mejorar nuestra posición comercial e inversora en Corea del Sur.

El Acuerdo de Libre Comercio UE-Corea del Sur, en vigor desde el 1 de julio de 2011, podría ayudar a reequilibrar la balanza comercial y los flujos de inversión. Una gran oportunidad para las empresas catalanas exportadoras de bienes de equipo, componentes del automóvil, productos químicos y farmacéuticos, alimentos y vino y servicios como los financieros y legales, etc. Y para atraer más inversiones surcoreanas. Cataluña fue pionera en las relaciones comerciales con Corea. También en las académicas y culturales. Destacan los intercambios universitarios impulsados por la UAB y ESADE. Favorecen el conocimiento mutuo, imprescindible para mejorar las relaciones económicas con Asia.
 

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