| Observatorio da política china
/ Observatorio de la política china |
|||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| Chile, paradigma latinoamericano: hacia nuevos vínculos
con China Por Gustavo A. Cardozo (OPCh, Casa Asia e Igadi, 03/11/2006) |
|||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
|
Chile ha sido expresión de un desarrollo económico vanguardista en América Latina y el Caribe (ALC.) Los históricos vínculos de la diplomacia chilena con los países de la Cuenca del Pacífico, llevan a que este país sea la economía latinoamericana con mayor concentración comercial en dicha región. Los productos chilenos han encontrado en el sector externo, el eje de su dinamismo al ingresar en mercados como el chino, japonés o coreano. En Chile, su producto bruto interno (PBI) no ha declinado desde el año 2000, tampoco ha sufrido crisis similares a la de Argentina o Brasil. Esta realidad permitió crear la imagen de un mercado estable, favoreciendo la posición de Santiago como plataforma de ingreso al Cono Sur Latinoamericano. Dentro de este contexto, los lazos sino-chilenos se han destacado por una mayor cooperación bilateral en los últimos años. Chile se ha transformado en el tercer mercado de la región para los productos chinos, por delante del comercio del gigante asiático con Argentina y por debajo del intercambio bilateral con Brasil y Méjico. La diplomacia económica fue acompañada por la diplomacia presidencial. En estas últimas dos décadas, distintos presidentes chinos han visitado el país (Yang Shangkun, Jiang Zemin, Hu Hintao). A su vez, con el retorno de los gobiernos democráticos, los presidentes chilenos actuaron de forma similar que sus homólogos chinos, visitando Beijing en reiteradas oportunidades. Desde el derrocamiento de Allende (septiembre de 1973) al presente, las relaciones entre Chile y la República Popular China (RPCh) no estuvieron expuestas a un contenido ideológico amplio y concreto, manteniendo un perfil más bien bajo. La política exterior chilena hacia China ha sido consecuentemente pragmática y de forma similar actuó Beijing con respecto al país latinoamericano. Luego de Cuba, Santiago fue el segundo Estado de ALC en reconocer diplomáticamente a China como la única representante del Estado chino en el seno de la ONU. Sobre la base de lo expuesto, el eje argumental del trabajo atiende a analizar los determinantes de la inserción "latinoamericana" de China asumiendo diferentes posiciones de cooperación con Chile, a través de acuerdos de integración transpacíficos y el diseño de políticas que tienden a dinamizar los parámetros en el ámbito del dialogo político, cooperación y concertación interregional.
Según el analista chileno Hernán Gutiérrez B, "a partir de la independencia, Chile siempre se ha destacado en el concierto latinoamericano por sus lazos con el Pacifico y el este asiático". Los vínculos bilaterales sino-chilenos se han ajustado a esta proyección internacional de Chile en el Asia-Pacifico. Si nos retrotraemos en el tiempo, las relaciones diplomáticas entre Beijing y Santiago se inician en los años 70 con el presidente Salvador Allende(1). El frente político/ideológico representado por la Unidad Popular generó atención e interés por parte del Partido Comunista Chino (PCCh), quién siguió de cerca el proceso político del país. El Gobierno de Santiago había favorecido una política revolucionaria y antiimperialista coincidente con los planteamientos de Beijing en el Tercer Mundo: afinidades políticas y comercio(2). Con el golpe de Estado del general Augusto Pinochet, las relaciones bilaterales ingresan en un lapso formal y tibio pero logrando una mayor dinámica a partir del año 1975. Santiago y Beijing se aferran al principio de no-intervención en los asuntos internos de otros Estados compartiendo, por distintas razones, la oposición a la Unión Soviética e iniciando una senda de "diálogo" que no significó la mutua aprobación de identidad política o ideológica de ambos sistemas de Gobiernos (Chile mantuvo su política de una sola China). En el inicio de los años 90, la relación bilateral continuó centrada en inversiones recíprocas y en diversos acuerdos de cooperación cultural y científico-tecnológico. Los frecuentes intercambios diplomáticos entre Chile y el gigante asiático permitieron a Beijing potenciar su imagen en la opinión pública chilena a pesar del profundo impacto que causó la reprimenda de Tiananmen en la misma(3). Es en este período que los vínculos políticos alcanzan su más alto nivel, subscrito en los encuentros presidenciales bajo las administraciones de P. Aylwin, E. Frei y él hasta hace poco presidente Ricardo Lagos. Xulio Ríos, director del Observatorio de la Política China y del IGADI (www.igadi.org) afirma: "Los intercambios de visitas de alto nivel son ya moneda corriente y cada vez están más institucionalizados, tanto a nivel bilateral como multilateral (Foro de Cooperación China-América Latina, Diálogo China-Mercosur, Consulta China-Comunidad Andina, Foro de Cooperación Económica y Comercial China-Caribe). Además, China, paulatinamente, se va integrando en los foros y organizaciones regionales"(4). La actitud chilena de apoyar la demanda china de ingreso a la Organización Mundial del Comercio (OMC), conjuntamente con el establecimiento de un sistema de reuniones de Jefes de Estado en el seno de la asociación, fue bien recibida por los líderes del PCCh quienes consideraron a Chile un aliado "vital" en la región. El analista Sergio Cesarin comenta al respecto: "A medida que la estrategia vincular de Chile se consolida, su ventajosa posición respecto de los latinoamericanos se vio reforzada en los 90 cuando Chile asume negociaciones encaminadas a la firma de acuerdos de Libre Comercio (TLC´s) como parte sustancial de su estrategia económica internacional"(5). El modus operandi chileno hacia la R.P.Ch y el Asia en su conjunto, ha sido la política exterior del Estado chileno, no la de una administración particular. Chile es, a los ojos del PCCh, una nación sin ambiciones de gran potencia (semejante a Brasil) u objetivos de tipo ideológico o contestatario (como lo representan Venezuela y Bolivia), tampoco se presenta como un frente que busca balancear la influencia de los EE.UU. en la región (como Argentina.) Asimismo, desde el punto de vista de la cooperación Sur/Sur y Norte/Sur, priman los lazos que Beijing mantienen con Brasil, considerado como la máxima economía en desarrollo de Occidente. China apoyó a Chile para que sea designado miembro transitorio en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas en el periodo 2003-04. Otro ejemplo, ha sido la preferencia chilena por emplear las Instituciones Multilaterales Transpacíficas (FOCALAE, PECC; APEC), en el cual el país ocupa un lugar destacado, o por establecer y promover un mayor vinculo entre Beijing y aquellos Gobiernos de Latinoamérica con escasa tradición diplomática en el Pacifico: Hay que recordar que Chile tiene uno de los equipos más experimentados del mundo en lo que se refiere a la negociación de acuerdos bilaterales, como parte de su estrategia por preservar y ensanchar el acceso al mercado internacional para las firmas chilenas. El analista Augusto Soto declara: "...15 años después, un sucesor de Yang, Hu Jintao, ha visitado Santiago....con un perfil altísimo. Alejado por completo de la gira de Yang, complementó con sendas visitas a Brasil, Argentina y Cuba, y en la que, como es sabido, Beijing se comprometió a realizar inversiones a lo largo de una década por un valor cercano a los 100.000 millones de dólares. Con esa promesa, Chile ha vuelto a reimpulsar su idea de verse como puente intercontinental". La elección de Michelle Bachelet como Presidenta de la República en enero de 2006 - el cuarto mandatario consecutivo de la coalición de Concertación Democrática-, no modificó la diplomacia chilena hacia China: actualmente ambos países se encuentran en una segunda etapa del Tratado de Libre Comercio con el fin de complementar y ampliar aún más este acuerdo. El TLC's considera medidas de cooperación y un entendimiento en temas laborales y medioambientales, conjuntamente con una mayor liberalización del comercio bilateral. Con respecto a lo mencionado, la Presidenta de la República, M. Bachelet expresa: "El Tratado de Libre Comercio con China "marca un hito en la política exterior de Chile", ya que el país asiático es un actor muy importante en el sistema internacional, lo que se verá incrementado fuertemente en el futuro"(6). Dentro de los fundamentos del mismo, destacamos:
Para finalizar, podríamos agregar que la RPCh y Chile mantienen lazos bilaterales duraderos y multifacéticos. Comparado a las relaciones de China con otros países de Sudamérica, la relación sino-chilena es la menos politizada del hemisferio. Como lo expresan algunos analistas latinoamericanos, Santiago y Beijing no buscan ser "socios estratégicos", sino avanzar en el contexto económico internacional como "socios cooperativos".
El proceso de reestructuración exportable que inició Chile fue pionero en ALC. Santiago desarrolló un modelo económico del tipo "anglosajón - americano", aunque con matices, obteniendo mayores márgenes competitivos y de apertura que lo convirtieron en un caso –paradigmático– a los ojos de los organismos multilaterales de financiamiento(8). Chile llevó adelante tratados de libre comercio con EEUU, la Unión Europea y Asia-Pacifico, lo cual le permite posicionarse como puente de entrada a mercados como el NAFTA y el MERCOSUR. La consolidación de esta estrategia por parte de Chile sostuvo el interés de un "socio privilegiado entre Asia y ALC"(9). El mercado chileno se ha caracterizado por ubicar mayoritariamente sus exportaciones fuera de Latinoamérica (más del 75% de los productos exportables)(10). En el esquema económico internacional, Santiago logró en pocas décadas cerrar acuerdos comerciales en cuatro continentes y dinamiza su desarrollo producto del Take Off comercial(11). El analista Augusto Soto agrega: "Parte de la generación chilena de la izquierda sesentayochista ha proporcionado la inspiración y los equipos directivos y negociadores de los TLC, difíciles de reproducir o replicar por otros países de la región, notablemente más grandes, potencialmente más amenazantes para otros bloques (el caso de MERCOSUR), o inestables, y en cualquier caso, más cerrados al exterior"(12). Los vínculos comerciales sino-chilenos se remontan al año 1961, periodo en el cual China abrió en Santiago la primera Oficina de Información Comercial de la Corporación China de Importación y Exportación, la cual se cambió en 1965 por la Oficina de Comercio del Consejo Chino de Promoción del Comercio Internacional. Chile fue uno de los primeros países latinoamericanos en tener intercambios económicos y comerciales con Beijing desde el establecimiento de relaciones diplomáticas en 1970. Luego del período post- Tiannamen, el comercio bilateral aumentó considerablemente. Para el año 1998, el intercambio comercial se ubicó en 1.041 millones de dólares, en donde las exportaciones de China fueron de 620 millones de dólares y sus importaciones provenientes del mercado chileno fueron de 421 millones de dólares. China ha fomentado la instalación de más de 14 empresas nacionales en el país trasandino, desenvolviendo inversiones superiores a los 24,62 millones de dólares: Sus empresas principales son el Grupo Intermediario de Inversiones Internacionales de China y la INTERSHANG SMIEC S.A. de Shanghai. Por su parte, Chile mantuvo más de 30 proyectos de inversión en China con un monto de inversión acordado de 33,86 millones de dólares y con una inversión realizada de 18,24 millones de dólares. La analista Marisela Connelly indica: "Between 2000 and 2004 Chile maintained its position as China´s third trading partner in Latin American following Brasil and México"(13). El comercio bilateral se elevó a 2.122 millones de dólares, con un aumento de 67,3% sobre el año previo; las exportaciones de China fueron de 784 millones de dólares y sus importaciones fueron de 1.339 millones de dólares, con un incremento de 29,5% y 101,7% en uno y otro caso.
Chile participa en el MERCOSUR como miembro asociado del bloque y ha firmado acuerdos comerciales con países importantes como Méjico, Canadá, Ecuador, Colombia y Venezuela, encaminados a lograr los beneficios típicos del regionalismo abierto. Según las palabras del Ex Director General y Representante del Gobierno de Taiwán (ROC) en Santiago, Sr. Steven F. Wang: "Los economistas y empresarios coinciden en señalar que el siglo XXI será la era del Pacífico y así parecen evidenciarlo las tendencias de importantes indicadores. En este contexto, las relaciones comerciales de Chile con la región de Asia Pacífico tienen cada vez mayor importancia. Pensamos que Chile ha abierto una puerta a Asia y ésta una puerta hacia Sudamérica, pues el intercambio comercial ha crecido en mayor nivel que con respecto a la región Americana y Europea"(14).
El comercio y el diálogo diplomático semiformal de Chile con la RPCh se han complementado con los corredores de entendimiento en los que se insertan ambos países. Actualmente, se ha puesto gran énfasis en las relaciones comerciales, motivando que el intercambio comercial, para fines del 2005, se ubicara en 6.929 millones de US$. El 10,8% de las exportaciones chilenas van al mercado chino y el 13,8% de las importaciones nacionales provienen de China. Santiago representa para China el 0,8% de su comercio con el mundo(15). El comercio bilateral está concentrado en un reducido número de productos tradicionales, principalmente: cobre, molibdeno, salitre y yodo, celulosa, harina de pescado, hierro, madera aserrada. Chile, por el momento, no ha desarrollado una canasta exportadora amplia de productos no tradicionales, principalmente porque el nivel de inversiones en estos rubros se mantuvo bajo(16). La firma del actual TLC's sino-chileno ha generado una ampliación del enorme potencial de beneficio mutuo del que se han nutrido ambos países en estos años de vínculos comerciales. El nuevo TLC's elimina los aranceles para el 92% de los productos chilenos y para el 50% de las exportaciones chinas. El acuerdo, según fuentes oficiales de Chile, permitirá generar más de 34.000 empleos. Mario Ignacio Artaza, segundo Secretario del Servicio Exterior, Agregado Comercial de la Embajada de Chile en la República Popular China manifiesta: "La materialización de los acuerdos de cooperación recientemente suscritos por Chile y China, permitirán identificar áreas de colaboración y apoyo mutuo para el establecimiento de joint ventures, con miras a operaciones conjuntas en terceros mercados; intercambio de experiencias en el desarrollo institucional; apoyar la incorporación del sector privado a las oportunidades que se abren con el acuerdo y la creación de condiciones propicias para convertir a Chile en una plataforma de entrada de China en América Latina"(17). También motiva a China en su relación con el país latinoamericano, el impulso que Chile fomenta en el contexto sudamericano, materializados en un conjunto importante de proyectos de integración física y de conectividad. Sobre esto, Santiago ha buscado dinamizar los proyectos ferroviarios que permitirán tener en funcionamiento un corredor bioceánico entre Brasil con el centro de Argentina y el puerto de Valparaíso. De igual forma, la administración Bachelet ha propuesto a los países andinos ribereños del Océano Pacífico el fortalecimiento de la concertación política, dejando de lado las diferencias pasadas, en pos de aumentar la presencia conjunta en Asia Pacífico(18).
A partir del inicio de un nuevo período en las relaciones sino-chilenas, los vínculos transpacíficos se han extendido hacia nuevos esquemas cooperativos de negociación bilateral, subregional, multilateral que tuvieron a Santiago como principal protagonista. En este sentido, las perspectivas para Chile pueden ser beneficiosas, principalmente porque será un pilar fundamental en las nuevas redes de interdependencia tejidas entre China y el resto de ALC. Estos fenómenos prueban que asistimos a las fases iniciales de la construcción de una actividad económica y política más activa por parte de la R.P.Ch en la región: actividad que Chile se prepara para afrontar. Habrá que observar con detalle si el resto de América Latina sigue el ejemplo del país trasandino. |
|||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
|
Gustavo A. Cardozo, coordinador Programa Asia-Pacífico (CAEI). |
|||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
|
|
|||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
|
Bibliografía: ARTAZA, Mario: TLC China-Chile: Compromiso bilateral con efectos globales. El Mostrador Cl. 21 de Septiembre del 2006. BARROS, Cristian: "El sector Minero y la Política Comercial de Chile". Secretaria de la Producción, Ministerio de Economía de Chile. Santiago (Chile), Mayo de 2002. CARDOZO, Gustavo: "Política Exterior China en la Post Guerra Fría. desafíos y realidades frente América latina y el Caribe. 1990-2000". Workin Paper N1. CAEI. Junio 2005. CESARIN, Sergio y CARDOZO, Gustavo (coautor): "Chile y Argentina: Enfoques sobre nuevos ejes de cooperación bilateral en el marco del FOCALAE". Universidad Nacional del Centro de la Provincia de Buenos Aires. Pag 4. Julio 2003. China-Chile: concluye con éxito ronda negociación para acuerdo libre comercio. bilaterals.org. Julio de 2006. CONNELLY, Marisela: "China and Latin America: The Economic Dimension". En Multiregionalism and Multilateralism. Asia-European Relations in a Global Context. Editores. Sebastián Bersicks, Won Stokhof and Paul van der Velde. Editorial Amsterdan University Press. Pág. 115. Año 2005. ERRÁZURIZ, Octavio: "China actual". 24 de abril de 2006. FERRERO, Pablo: "TLC entre Chile y China: Nuestra creciente vocación asiática". El Observatorio, negociaciones económicas. Reporte económico. Noviembre 2004. Mesa redonda: ¿Está Chile interesado en la Cuenca Asiática del Pacífico? Universidad de FLACSO, Centros de Estudios Asiáticos. Santiago de Chile, Año 2001. RÍOS, Xulio: "China y América Latina: ¿una relación problemática?". IGADI. Octubre 2006. WILHELMY, Manfred: Encuentro PECC XII en Chile. Cita extraída del informe del Secretario Ejecutivo de la Fundación Chilena del Pacífico. FLACSO-Chile. Vol. V, No 2, Santiago de Chile 1997. Mayo-agosto. |
|||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
|
|
|||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
|
Notas: (1) Chile fue el primer país latinoamericano en darle reconocimiento diplomático a la RPCh. (2) En este periodo se produce la visita del Canciller chileno Clodomiro Almeyda al Primer Ministro chino Chou En Lai. (3) Revista de Estudios Chinos. Op, Cit, Cap. Nº6, Pág 117-135. Diciembre de 2002. (4) RÍOS, Xulio: “China y América Latina: ¿una relación problemática?”. IGADI. Octubre 2006. (5) CESARIN, Sergio y CARDOZO, Gustavo (coautor): "Chile y Argentina: Enfoques sobre nuevos ejes de cooperación bilateral en el marco del FOCALAE". Universidad Nacional del Centro de la Provincia de Buenos Aires. Pag 4. Julio 2003. (6) Direcon-prochile, artículo: “Presidenta Bachelet anunció negociaciones para segunda fase del TLC con China”, 07 de septiembre de 2006. (7) ERRÁZURIZ, Octavio: “China actual”. 24 de abril de 2006. (8) CARDOZO, Gustavo: “Política Exterior China en la Post Guerra Fría. desafíos y realidades frente América latina y el Caribe. 1990-2000”. Workin Paper N1. CAEI. Junio 2005. (9) CESARIN, Sergio: Op. Cit. Pág. 8. (10) BARROS, Cristian: “El sector Minero y la Política Comercial de Chile”. Secretaria de la Producción, Ministerio de Economía de Chile. Santiago (Chile), Mayo de 2002. (11) Mesa redonda: ¿Está Chile interesado en la Cuenca Asiática del Pacífico? Universidad de FLACSO, Centros de Estudios Asiáticos. Santiago de Chile, Año 2001. (12) SOTO, Augusto: Op. Cit. Pág. 4. (13) CONNELLY, Marisela: “China and Latin America: The Economic Dimension”. En Multiregionalism and Multilateralism. Asia-European Relations in a Global Context. Editores. Sebastián Bersicks, Won Stokhof and Paul van der Velde. Editorial Amsterdan University Press. Pág. 115. Año 2005. (14) Wilhelmy, Manfred: Encuentro PECC XII en Chile. Cita extraída del informe del Secretario Ejecutivo de la Fundación Chilena del Pacífico. FLACSO-Chile. Vol. V, No 2, Santiago de Chile 1997. Mayo-agosto. (15) FERRERO, Pablo: “TLC entre Chile y China: Nuestra creciente vocación asiática”. El Observatorio, Negociaciones económicas. Reporte económico. Noviembre 2004. (16) Para más información, visite la pagina web de Pro-Chile: www.prochile.cl. (17) ARTAZA, Mario: TLC China-Chile: Compromiso bilateral con efectos globales. El Mostrador Cl. 21 de Septiembre del 2006. (18) China-Chile: concluye con éxito ronda negociación para acuerdo libre comercio. Bilaterals.org. Julio de 2006. |
|||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
|
Instituto Galego de Análise e Documentación Internacional www.igadi.org ÚLTIMA REVISIÓN: 03/11/2006 |
|||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
|
|||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||