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Las inversiones de China en el exterior (II)
Julio A. Díaz Vázquez (OPCh, 20/10/2009)

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Nota:
 
Este ensayo recoge un acercamiento al comportamiento de las inversiones directas en el extranjero de China, y consta de tres partes. La primera, analiza la formación del entramado jurídico institucional que el país ha venido creando, en particular, después de 1979, a los influjos de la política de Reforma y Apertura. La segunda, se consagrará a la delimitación de los objetivos y ramas, así como las condiciones que estimulan la IDE de China. En la tercera, el interés está centrado en los flujos inversionistas de las grandes empresas y Holding formados en China, en las diferentes regiones geográficas del mundo. 

En la realización de esta investigación la colaboración del MSc., Mauricio Lombart Madariaga, resultó de gran utilidad. Dejamos constancia de nuestro agradecimiento por la valía de su contribución. Los resultados finales van a cuenta del Autor. 

La Habana, octubre del 2009

 

Introducción

En la primera parte de este ensayo fueron glosadas las cuestiones que atañen al proceso mediante el cual China, primero, recogió aspectos generales de la experiencia que acumuló en la esfera de las inversiones foráneas que, son posibles rastrear, en el desarrollo de las economías socialistas conocidas. A la vez, con más detalles fueron analizadas las cuestiones que han marcado la evolución del ordenamiento que, en lo jurídico y administrativo el país, desde 1979, viene instrumentando con respecto a la salida de capitales al exterior.

Al mismo tiempo, teniendo en cuenta que China acumula las mayores reservas de divisas del mundo (2 billones 270 mil millones de dólares, 10/2009), pareció oportuno incluir el papel que desempañan en la creciente presencia inversora del país en la economía internacional. Además, por el vínculo que, con esta problemática, tiene el sistema bancario y el apoyo que presta, dentro de la política económica, pasamos revista al papel que asumen las instancias bancarias sobre el control de las inversiones que salen al extranjero.

Ahora, en esta segunda parte, con el propósito de avanzar en la investigación que lleve a la determinación de los flujos inversores de China, en las diversas regiones del planeta, se estudian las direcciones, regulaciones y motivos que mueven al país, ir al exterior en busca de fuentes seguras para el suministro de recursos minerales y de energía.

Necesidad de Materias Primas y Energéticos

Un problema central, en el contexto de la política económica y la estrategia de desarrollo de China, tiene que ver con la necesidad de garantizar, de modo seguro y estable, el suministro de las materias primas y energéticos que el país demanda de manera creciente. El explosivo incremento del Producto Interno Bruto (PIB) en los últimos años (anexos, tabla 8), ha llevado a la economía china a convertirse en uno de los principales consumidores de productos básicos a nivel global. Las necesidades de recursos naturales, incluyendo metales preciosos, ferrosos y no ferrosos, y otros minerales, ante todo, petróleo y gas, en términos relativos, escasean en el suelo nacional;  excepción hecha del carbón, con reservas estimadas en unos 967 mil millones de toneladas.  

Por otra parte, también la estructura sectorial de la economía de China, experimentó cambios significativos entre 1990-2006. La participación de la agricultura sigue disminuyendo, pasó del 27% en 1990 al 11% en 2008. El sector de los servicios está en franca expansión y en 2006 representó algo más del 40% del total de las actividades económicas. En la actualidad, el sector industrial constituye alrededor del 45% del total del PIB total (ver gráfico 2).

La senda del desarrollo en China ha seguido un modelo de crecimiento que supone un uso, particularmente intensivo de minerales metálicos en sus procesos productivos (gráfico 3). Luego de experimentar una caída durante años; a inicios de la década de 1990 comenzaron a elevarse nuevamente en el país los indicadores que miden la intensidad con que son utilizados los metales en la economía. Indicador evidente del rápido crecimiento de la producción industrial y la inversión (gráfico 4).

Gráfico 2.
China: PIB por sectores, 1990, 2000 y 2006 (%)

Fuente: Datos recopilados por el Autor. Industria incluye la minería, la energía eléctrica, el gas y el agua.

Al mismo tiempo, los recursos naturales de China no pueden satisfacer por sí solos la creciente demanda. Aunque, cierto es que su subsuelo dispone de todos los conocidos en el planeta, y que en la actualidad el país se beneficia de 171 variedades de minerales. No obstante, el acelerado crecimiento económico en curso está empujando al límite a las reservas conocidas del país.
 

Gráfico 3.
Intensidad en el uso de metales por grupo de países.
Índices en el uso de metales, 2000-20 06 (países desarrollados = 1)
 



Cobre Aluminio  Zinc  Estaño Plomo Níquel
  • Países desarrollados
  • Países en desarrollo (Excluyendo China)
  • China 

 

Fuente: Datos recopilados por el Autor.

De acuerdo con un informe (2004), de la Academia de Ciencias Geológicas de China, en 30 de los 45 recursos minerales más importantes los niveles de las reservas han sufrido sensibles reducciones. Entre ellos se encontraban el hierro, el aluminio y el manganeso. Según otras fuentes, alrededor del 65% de las minas del sector público del país están llegando a las etapas intermedias o finales de su vida productiva, y 400 de ellas, pronto deberán cerrarse, pues están próximas al agotamiento.

Gráfico 4.
Uso de metales por unidad de PIB (1971- 2005)
Metales utilizados por unidad de PIB, índice (1971=1)

Fuente: Datos recopilados por el Autor.

La adhesión de China a la OMC y su reflejo en el auge de la actividad manufacturera que provocó, fue el detonador que desempeñó un papel preponderante en el incremento de la demanda de metales (gráfico 5 y Tabla 9). Los requerimientos del país, en el caso del  cobre refinado, duplicaron con creces la parte del empleado a nivel mundial en el 2000-2007; también explicó las tres cuartas partes del crecimiento del consumo global de aluminio y zinc refinados. En el 2007, la participación china llegó a un tercio del aluminio lavado consumido en el mundo; lo que evidenció un significativo aumento con respecto al 14% alcanzado en 2000.

En el caso de los hidrocarburos, en particular el petróleo, las compras de crudos y sus derivados de China aumentaron casi 6 veces más rápido que lo demandado por el  mundo  en el mismo período; lo que representó un 35% del incremento en la demanda global del producto. En los últimos 15 años, el país pasó de ser el mayor exportador de petróleo del Este de Asia a la condición de segundo mayor importador de petróleo a nivel planetario.  

En 2006, China importó alrededor del 40% del total de petróleo que consumió; mientras que algunas fuentes, estiman que esta dependencia pudiera llegar al 60% en 2010 y al 70% en 2020. Los pronósticos de este tipo toman como base analítica la brecha en ascenso entre el consumo de petróleo y las reservas probadas del país. En el 2008, las importaciones de crudos sobrepasaron los 160 millones de toneladas.  

 

Gráfico 5.
Valores y proyección del % de China en el consumo global de metales básicos (1950- 2010).

Fuente: Datos recopilados por el Autor.

Desde 1993, China pasó de exportador a importador neto de petróleo (gráfico 6). En 2004, al arribar a un consumo de 5.5 millones de barriles diarios, el país se convirtió en el segundo principal consumidor a nivel mundial, superando los 5,4 millones de barriles diarios de crudos de Japón; y sólo por detrás de los 19,7 barriles diarios de los EE.UU. Para mayo de 2008, el la demanda china alcanzó los 7 millones de barriles diarios; mientras que Norteamérica rozaba los 20 millones de barriles diarios.

Por otra parte, en la última década, la economía china recibió el impulso de grandes desembolsos para inversiones, así como las exportaciones crecieron a ritmos explosivos. En tanto, la proporción de los gastos del sector público se mantiene estable - en torno al 15% del PIB - y la cuota privada, tanto en áreas urbanas como rurales, mostró descensos o crecimientos muy leves, por debajo del 40% del PIB; mientras que en otras economías de la región alcanza entre el 60-70%. Sin embargo, la política anticrisis en curso introdujo un viraje para hacer del consumo interno motor del crecimiento económico. Este cambio de política traerá aparejado variaciones en la estructura de las importaciones, así como en la demanda de minerales y materias primas. 
 
Asimismo, la inversión en China pasó de explicar un 36% del PIB a inicios de la década de 1990, hasta llevarlo al 45% en 2007. Esto fue resultado de la conjunción de varios factores. Uno, crear capacidades para incrementar la producción industrial, el desarrollo acelerado de obras de infraestructura, y  otro, un rápido proceso de urbanización, pues en el ese lapso de tiempo, la población urbana pasó del 30% al 40%. En 2007, la industria de la construcción concentró más del 50% de la demanda de acero y el 44% de la del cobre.

Tabla 9.
China: Participación en el  aumento del consumo mundial de petróleo y
Metales. En millones de toneladas y %.

 

2000

2007

Variación (%)

Participación en la variación total

Participación en el consumo mundial

2000 2007

Petróleo, mill de barriles/día

 

 

 

 

 

 

China

4.8

7.9

64.6

34.7

6.3

7.2

Mundo

76.3

85.2

11.6

100

 

 

Zinc refinado, mill ton.

 

 

 

 

 

 

China

1.96

3.59

83.2

74.8

21.6

31.9

Mundo

9.06

11.24

24.0

100

 

 

Aluminio refinado, mill ton.

 

 

 

 

 

 

China

3.50

12.35

252.9

73.5

14.0

33.3

Mundo

25.06

37.10

48.0

100

 

 

Cobre refinado, mill ton.

 

 

 

 

 

 

China

1.93

4.86

152.1

93

12.7

26.9

Mundo

15.19

18.04

18.8

100

 

 

Fuente: Datos recopilados por el Autor.

De lo anterior se desprende y, además, existe consenso en el hecho, y las  autoridades del país así lo han declarado, de que la economía para su crecimiento exige un suministro incesante de materias primas, en especial, de petróleo. La creciente demanda energética y de otros recursos naturales, obligó al país, a inicios de la década de 1990, a plantearse la búsqueda de fuentes estables de abastecimiento como uno de sus objetivos prioritarios.

Gráfico 6.
China y su creciente dependencia de las Importaciones de petróleo (mb/d).


  * Producción doméstica  Consumo

Fuente: Datos recopilados por el Autor.
En tanto, es un hecho palpable que el acceso directo a los recursos minerales de los que dispone el país para su desarrollo, permite beneficiarse de la estabilidad de largo plazo en la oferta de insumos. Aunque, las empresas chinas vinculadas a la importación o exportación de materias primas o que utilizan éstas como material para sus producciones, pueden obtener beneficios de un proceso de internacionalización que expanda su línea de negocios, a través de adquirir y explotar en el exterior filones dotados por la naturaleza.

 Por otro lado, las grandes fluctuaciones en los valores que con frecuencia se observan en el mercado de las materias primas – en gran parte originados por el hambre de minerales y energéticos de China - han ocasionado en su lógica consecuencia que muchas empresas busquen protegerse contra el riesgo que implica tal volatilidad en los precios, a través del control directo de recursos naturales fuera de las fronteras del país.

De aquí se desprende, como cuestión básica, que el Gobierno haya hecho énfasis y priorizado en su agenda el aseguramiento de recursos minerales que resultan vitales para el crecimiento económico e industrial de China. La CNRD por su parte, alienta a las grandes compañías y holding del país a invertir a escala mundial en empresas que provean materias primas e hidrocarburos.  Adquirir yacimientos, el uso de derechos, garantías seguras de suministros, etc., son algunas de las formas en que estas inversiones se materializan.

La prioridad que el Gobierno le otorga al tema del acceso y control sobre los recursos naturales, también puede deducirse a partir del tipo de relaciones económicas, financieras y diplomáticas que China ha establecido y mantiene con países ricos en minerales. Esta política se materializa mediante el intercambio de visitas de autoridades de alto rango del Gubernamentales y del Partido, así como en la asistencia con programas de AOD. El caso de los países africanos, que se verá más adelante, es particularmente representativo.

En este sentido, para ayudar a las empresas estatales vinculadas, por ejemplo,  al sector energético a acceder a negocios en ultramar relacionados con la adquisición y explotación de hidrocarburos u otras materias primas, el Gobierno ha intervenido ofreciendo proyectos de infraestructura y también préstamos blandos a los países objetivo, todo como parte de un solo paquete de negocios.

En una etapa que se prolongó hasta 1991, las inversiones chinas en el sector de los recursos naturales se encontraban, en lo fundamental, en América del Norte y Oceanía. Canadá y Australia fueron los principales receptores de los flujos de inversión procedentes del coloso asiático.

Lo invertido en el territorio australiano incluía la intervención de la Corporación Industrial Metalúrgica de China (CIMCh) en Channar Mine, de  Australia. También las inversiones de China Internacional Trust and Investment Corporation (ChITIC) y la China Nacional Non-ferrous Metal Industrial Corporation (ChNN-fMIC) en la Pórtland Aluminium Smelter en Australia. Mientras, en tierra canadiense comprendía las de ChITIC en un aserradero; y las acciones de la CNPC en un proyecto de extracción petrolífera en Canadá. Estas grandes corporaciones están bajo control directo del Gobierno.

Fue Perú, en el período 1992-1996, incluso por encima de Hong Kong, el mayor receptor de las inversiones externas de China. Esto puede atribuirse, en lo fundamental, a la adquisición (11/1992), por parte de la Capital Iron & Steel´s Corporation (CI&SC), de la explotación minera peruana Hierro Peru Mining Ltd (HPMLtd). Pueden citarse, en el mismo período otros casos, como las inversiones de CNOOC en Indonesia o las de Baosteel, el mayor fabricante de acero de China, en Brasil.

A estas alturas, parece útil hacer una distinción entre el sector petrolífero y de gas por un lado, y el de la extracción de minerales (materias primas) por el otro. Los principales actores en el primer caso son las tres mayores petroleras de China. Ellas son, la Corporación Nacional de Petróleo de China (CNPC), la Corporación Nacional de Petróleo Offshore de China (CNOOC) y la Corporación Petroquímica de China (Sinopec).

Estas compañías invirtieron en la década de 1990 en proyectos de alto riesgo que, a la vez, implicaban también altas ganancias. Sin embargo, en los últimos años han centrado su actividad en adquirir campos petroleros existentes en explotación, que garantizan ingresos considerables y seguros, así como una producción estable de crudos y gas a largo plazo.

En consecuencia, estos tres campeones, contando con el correspondiente respaldo político-económico, del Gobierno han tenido éxito en la adquisición de más de 100 proyectos (algunos con desembolsos de miles de millones de dólares) en Medio Oriente, América Latina, el Sudeste de Asia, Asia Central, Rusia y África. En el período 2003-2006, Argelia, Indonesia, Kazajstán, Sudán, Nigeria, Angola, y Zambia, países ricos en yacimientos de recursos naturales y energéticos, aparecen entre los primeros destinos inversionistas de China.

En la industria extractiva de minerales, el número de actores es mayor y los proyectos de inversión, en algunos casos son más modestos, y por ello, quizás, han carecido del mismo nivel de resonancia en términos de los medios de comunicación. Así, Minmetals China Aluminium Corporation (Chalco) y Zijin, son algunas de las principales compañías dentro del gran número que se encuentra invirtiendo en países y regiones de tres continentes para asegurarse suministros estables de materias primas.  

Por otra parte, las empresas estatales de China aplican una política lo suficientemente flexible en su salida de las IDE, que las lleva con frecuencia a realizar alianzas con entidades similares de otros países. Así, compañías de China-India compraron (2004) de conjunto, mediante un desembolso de 573 millones de dólares, el 37% de el derecho de explotación petrolera en Siria, que estaba en poder de Petro-Canadá. Además, (2006) invirtieron 850 millones de dólares en la comprar el 50% de Omimex de Colombia Ltd, con activos en gas y petróleo en el Cono Sur. Por esta vía evitan la competencia en el acceso a los recursos naturales en los países en vías de desarrollo. 

Finalmente, es incuestionable que las grandes empresas y holding que China viene formando, poseen la invaluable ventaja de un acceso preferencial a recursos financieros a través de bancos estatales. Estatus que las sitúa en mejores posición que sus competidoras para afrontar proyectos inversores, que requieren compromisos monetarios de considerable magnitud. Este argumento es clave para explicar el por qué cuando se trata de entidades privadas, o pequeñas y medianas empresas no se cita este objetivo, como sí ocurre cuando se trata de la búsqueda de nuevos mercados, como una de sus motivaciones para invertir en el exterior.

Competencia Doméstica y Búsqueda de nuevos Mercados

 La búsqueda de nuevos mercados se ha convertido en un objetivo mucho menos exclusivo para las empresas chinas que, a pesar de parecer paradójico, si pensamos en el potencial del mercado doméstico. Sin embargo, el empresariado de China, se ha visto empujado a adoptar estrategias de internacionalización debido a la intensa competencia en la plaza nacional.

Un estudio, sobre esta aparente paradoja planteó que, la búsqueda de nuevos mercados, clasifica a la hora de realizar inversiones como el objetivo más común entre las transnacionales que surgen con fuerza en algunos países en vías de desarrollo. A tono con esta tendencia, una encuesta efectuada entre  compañías de China, en la cual se les pidió situar sus principales motivaciones en una escala de prioridades, el 85% de una muestra de 148 firmas, señaló la búsqueda de nuevas plazas como un objetivo importante o muy valioso. 

Si bien los proyectos de inversores motivados por este móvil tomaron la forma, inicialmente, mediante sucursales locales y centros de distribución para facilitar el comercio, las ventas al por mayor y al contado; ahora el empresariado chino está invirtiendo en la creación de complejos productivos, en maquinarias y equipos así como en cadenas de suministro, lo que, paulatinamente reemplaza las exportaciones de sus productos.

No obstante, a diferencia de lo que ocurre en el ámbito de los recursos naturales, el apoyo del Gobierno al sector manufacturero no ha tenido un peso decisivo en los empeños de internacionalización de las empresas del sector. Esto, a pesar de que la política gubernamental hacia las inversiones en el exterior establece que, califican para incentivos financieros los proyectos que buscan, no solo aumentar la competitividad global sino ampliar sus áreas de influencia en nuevos mercados.

El Gobierno, cierto es que sostiene  proyectos de inversión del sector industrial en el exterior con la intención de potenciar las exportaciones del país; pero en general, los esfuerzos han sido poco significativos por sus dimensiones. Más bien parece que este fenómeno está estrechamente vinculado a las estrategias de supervivencia de las manufactureras chinas, en el contexto de un mercado nacional cada vez más competitivo y estrategias de negocios a largo plazo.

Igualmente, desde mediados de la década de 1990, una creciente competencia doméstica, ligada a la entrada masiva de inversiones extranjeras en el país, donde están involucrados, la casi totalidad de los 500 grandes consorcios multinacionales, ha dado por resultado que China se encuentre entre las naciones con mayores índices, con respecto a la baja de los precios por sectores (gráfico 7).

En otro sentido, también la economía china, de acuerdo con distintos estudios, presenta excesos de capacidad instalada en varios sectores. Así, el fenómeno de la sobreproducción aflora en industrias como: equipos electrodomésticos, calzado, textiles y bicicletas. En este orden, los niveles sobredimensionados de electrodomésticos pueden estar alrededor del 30%, en las lavadoras 40%, para refrigeradores 45%, y para los hornos de microondas y televisores en un 85%.  La industria del automóvil (2004) registró una plétora productiva de 3 millones de unidades que, ocasionó una reducción de precios y márgenes de ganancia para la industria en general y, en especial, para los modelos estándar. 

Gráfico 7.
% de sectores con tendencias a la baja en los precios. Clasificado por grupo de países, (1988- 2001).



Ingreso  China Ingreso Ingreso Ingreso
Bajo  Medio- bajo  Medio- alto Alto

Fuente: Datos recopilados por el Autor.

Luego de la entrada a la OMC las empresas de China se han enfrentado la  creciente presión por la exacerbada competencia que imponen en el mercado nacional las grandes multinacionales. Ello ha dado por resultado que los grandes empresarios del país, hayan ido a la conquista de nuevos mercados, transitando desde el establecimiento de sucursales y puntos de venta en el lugar, a la introducción de bases de producción que les abran el acceso directo a otras plazas en diferentes sitios en la economía internacional.

Es de señalar que, la entrada del país a la OMC fue un evento de significación histórica – que algunos observadores de lo que acontece en China-, comparan en importancia a la apertura que sufrió el país luego de las Guerras del Opio. El impacto sobre las grandes empresas nativas es uno de los más importantes efectos. Hay varias visiones entre los especialistas sobre este asunto. Unos plantearon que la competencia externa ayudará a las empresas chinas a elevar sus niveles de eficiencia, como sucedió con la industria automovilística en EEUU frente a la competencia japonesa en la década de 1980. Otros indican que es el inicio de un gran proceso de destrucción creativa – según la teoría de Schumpeter  -- de las obsoletas empresas industriales estatales.  

El alcance de lo que ha significado la presencia de competidores foráneos en el mercado doméstico de China, quedó reflejado en las palabras del Director Ejecutivo de Haier, muchas multinacionales se establecen en China. Los márgenes de ganancia son pequeños aquí. Si no trazamos una estrategia de internacionalización, no podremos sobrevivir. Una prueba más que evidente de tal aseveración, acerca de la creciente competencia interna, donde Haier realiza el 80% del total de las ventas, mostró (2004) que por tercer año consecutivo, la compañía tuvo una tasa nula de crecimiento en las ganancias.  

Otro mercadeo que desde el año 2000 viene sufriendo también de una disminución en los márgenes de ganancias y un exceso de capacidades productivas como resultado de la entrada al mercado de nuevos competidores, nacionales y extranjeros, es el de las computadoras personales (PC). Titulares como: La guerra de precios está deteriorando el mercado chino de computadoras o Competidores extranjeros como Hewlett- Packard y Dell le pisan los talones a Legend - en 2003 cambió su nombre a Lenovo - son cosa frecuente en la prensa especializada.

Así, para enfrentar las presiones de los competidores en el mercado doméstico Lenovo, al igual que Haier, comenzó a mirar al exterior como una oportunidad para crecer porque, si nos concentramos solamente en China, no podremos generar dividendos para nuestros accionistas, declaró la gerente financiera de la empresa.

Otra razón, en la actualidad y en un futuro cercano, el proceso de liberalización en el sector de los servicios - iniciado  (2007) según lo fijado en la aceptación de China en la OMC - y las presiones provenientes de la competencia que esa apertura ocasiona, están  empujando también a muchas empresas del sector terciario de la economía a explorar los mercados internacionales.

Al mismo tiempo, las inversiones chinas en la industria de las manufacturas dirigidas hacia determinados países en vías de desarrollo, tienen también como objetivo las ventajas que estos países pueden ofrecerle en términos de acceso preferencial a los mercados de las economías desarrolladas, especialmente, si tienen firmados Tratados de Libre Comercio (TLC), con múltiples países.

A la vez, China, debido al gran éxito exportador encara restricciones por parte de muchas de sus contrapartes comerciales. Entre estas, se incluyen barreras al comercio como: tarifas arancelarias prohibitivas, cuotas de importación y sanciones antidumping. En 2005, el país fue compulsado por los EEUU y UE a  firmar un Memorando de Entendimiento que restringió las exportaciones de textiles chinos a esos mercados. En tal sentido, el MC impuso a los productores de hilados un sistema de asignación de cuotas a vender en esos mercados, en calidad de instrumento de control sobre las exportaciones.

Una vía instrumentada por China para saltar tales barreras la ha buscado en el acceso a estos mercados a través de terceros. El caso de Camboya, miembro de la Asociación de Estados del Sudeste de Asia (ASEAN: Filipinas, Brunei, Indonesia, Malasia, Singapur, Tailandia, Myanmar, Camboya, Laos y Vietnam)  constituye un ejemplo representativo por varias razones. Entre ellas, cuentan las buenas relaciones políticas entre los dos Gobiernos y la ausencia de restricciones a la importación de materias primas. También influyen las políticas adoptadas por el Gobierno camboyano favorables a la atracción de IDE, al otorgar exenciones de pago de todo tipo de impuestos por un plazo de 9 años para las empresas que inviertan en el país.

Sin embargo, lo más importante aquí, es el hecho de que las exportaciones de Camboya se encuentran libres de impuestos y sin restricciones de cuotas a mercados tan importantes como los de Canadá, Japón y Australia.  La UE (3/2001) otorgó un tratamiento preferencial a los textiles camboyanos; mientras que EEUU los ha gravado con holgadas cuotas y bajos impuestos de entrada.

Igualmente, las inversiones en fábricas que las empresas de China ejecutan para la confección de textiles en las islas Mauricio y Jamaica, tienen como objetivo final el mercado de EE.UU. Lo que invierten en la industria del algodón, en Turquía, están dirigidas a mercadearse en la UE. Asimismo, lo invertido en las manufacturas de hilados y sus variadas producciones en las Islas Fiji, terminan  exportándose a Australia.  

Incluso, compañías como la Ningbo Hongmei Textile and Garments, que localiza sus principales clientes en Sudamérica, cuyos productos no enfrentan grandes barreras de entrada en esos mercados, han relocalizado en Camboya parte importante de sus procesos productivos, debido a la intensa presión de los competidores domésticos y la apreciación del yuan. El margen de utilidades  derivadas de lo exportado desde territorio camboyano, es mayor en un 2-3% que el obtenido en China continental.

Finalmente, otro elemento a considerar es el constante incremento de los costos laborales. En (1/2008), se implantó una nueva ley referente al tema de los contratos laborales que otorgó el derecho a los trabajadores con más de 10 años de servicios en la empresa, a firmar contratos que los protegen de ser despedidos sin causas bien fundamentadas.

 La ley aprobada también exige a los empresarios contribuciones a la seguridad social de los trabajadores y el establecimiento de salarios estándar para empleados a tiempo parcial y el pago de horas extras. En contraste, a modo de ejemplo, el salario mensual promedio para los obreros camboyanos, se sitúa en 56 dólares, mucho menor que en China, donde en ciudades como Guangzhou ronda los 80 dólares.

Por último, invertir en el exterior para erigir y adquirir instalaciones industriales, se ha convertido en otra vía para acceder a los principales mercados; y a la vez, permite a China limar asperezas en sus relaciones con los socios comerciales, así como evadir regulaciones proteccionistas regionales.

Capital Humano y la Adquisición de Activos Estratégicos

Los avances logrados en la instrumentación de estrategias que tienen como fin último las autosuficiencias técnicas, científicas y tecnológicas, han sido parte de los éxitos obtenidos por China con el proceso de modernización de la economía y apertura al exterior, estructuradas en el contexto de las Cuatro Modernizaciones, que inició en 1979.

Dentro de las motivaciones legítimas que avalan la política adoptada en la esfera del desarrollo científico- técnico y el capital humano, estuvo no sólo la concientización del atraso relativo, sino el incremento del gap tecnológico que el país arrastraba con relación a las naciones capitalistas más industrializadas. Así, China ha incorporado un conjunto integrador de vías para impulsar e implementar procesos innovadores para desarrollar la economía.

Sin embargo, la economía y el capital humano en China todavía evidencian  ostensibles retrasos e insuficiente preparación para acometer tareas de I+D al más alto nivel de manera endógena. En los intentos por alcanzar este objetivo han conjugado los esfuerzos para incrementar el potencial humano endógeno, aún insuficiente, con la política de adquirir activos estratégicos en el exterior.

El sistema de educación en China ha llevado a cabo importantes adelantos desde que fue destapada la Reforma y Apertura en 1978. Los niveles de alfabetización de la población han crecido desde un 64% hasta el 93%.  Aumentó también, el promedio de años de estudio para el total de la fuerza laboral, de casi 6 a cerca de 8 años. El acceso a la enseñanza primaria, por igual, se incrementó, y alcanza al 98,9%  de los habitantes.

Sin embargo, el nivel educacional general de la población es aún bajo en comparación con los países de la Organización de Cooperación y Desarrollo Europea (OCDE).  En estas naciones el promedio de años de estudio para el total de la fuerza laboral es de 11,67; y el 24% posee preparación  universitaria. La cifra que corresponde a China en este acápite, es de solo el 4,7%; aunque en este último particular, pesa el total de la población que, en la práctica, es una vez y media a la de la Organización.  

Pero, es destacable que China está haciendo grandes esfuerzos por construir una base técnica de capital humano. Como el gráfico 8 alumbra, el número de graduados en áreas de Ciencias Naturales e Ingenierías ha estado aumentado de modo importante desde mediados de la década de 1990. El país posee hoy una de las más grandes dotaciones de científicos e ingenieros a nivel mundial. Como muestra la tabla 10, la proporción de estudiantes que matriculan en China en carreras de ciencias e ingenierías es mayor que aquella que corresponde a EE.UU. y otras importantes economías de la OCDE.

Pero, por otro lado, 43% de los graduados en 2005 en áreas de Ciencias e Ingenierías, cursaron estudios técnicos por 3 años. Esto está por debajo de los estándares universitarios de países como EE. UU. Este tipo de estadísticas hace más compleja las comparaciones internacionales. De cualquier manera, indican que en China, una parte del capital humano con base técnica está menos preparado y educado en comparación con los países desarrollados, a pesar de los altos niveles de matrícula que oficialmente se reportan.

Gráfico 8.
Graduados en Ciencias e Ingenierías en China (1996- 2006).


  • Graduados universitarios en Ciencias e Ingenierías (escala izquierda).
  • % de graduados universitarios en Ciencias e Ingenierías (escala derecha).

Fuente: Datos recopilados por el Autor.

A su vez, la tabla 11 evidencia que, si se observan los indicadores en términos relativos tomando como referencia el tamaño de la población, China se encuentra muy por detrás de EE.UU. y el occidente de Europa en indicadores fundamentales de Ciencia y Tecnología, como son los investigadores en I+D por millones de habitantes y los artículos científicos y técnicos por millones de habitantes.

Tabla 10.
Matrícula en  especialidades de Ciencias e Ingenierías en China (%).

China

41, 3

Mundo

22, 8

G7

21, 6

Japón

19, 8

Corea

41, 5

India

22, 1

Fuente: Datos recopilados por el Autor.

En términos de gastos totales en I+D como % del PIB, China tiene la proporción más alta dentro de los países en vías de desarrollo, y está muy por encima de la media para las naciones de ingreso medio-alto. No obstante, todavía está lejos de la media para los países desarrollados

Tabla 11.
Indicadores de Ciencia y Tecnología. Comparación Internacional.

 

China

EE.UU.

Europa Occ.

India

Países de ingreso medio bajo

Países de ingreso medio alto

Investigadores en I+D (2006)

  926 252

 1 334 628

 28 676, 2

_

56 925, 7

  35 863, 5

Investigadores en I+D/ Millones hab. (2006)

  714, 6

  4 628, 2

  3 774, 8

  _

  693, 6

  967, 4

Total gastos I+D/ % PIB

  1, 34*

  2, 68

1, 93

0, 61

0, 39

  0, 61

#artículos científicos y técnicos (2005)

  41 596

205 320

5 704

 14 608

1 335, 03

2 199, 96

#artículos científicos y técnicos/ Millones hab. (2005)

31, 89

692, 46

 634, 44

  13, 35

14, 63

  76, 84

Fuente: Datos recopilados por el Autor. China se ha propuesto como objetivo para 2015 gastos en I+D del 3% PIB. Todo indica que lo alcanzará antes de esa fecha. Por el total de los desembolsos, está solo detrás de EE.UU.

.Por otra parte, las compañías chinas invierten cada día más en I+D. La comunidad empresarial respondió por el 63% de los fondos destinados a I+D en 2005. El gráfico 9 puede dar la impresión de que la columna vertebral de estas actividades en China se encuentra en el sector privado. De esto se derivaría que el país está equiparándose a los países de la OCDE en términos de innovación del sector privado y actividades de I+D. Pero, en lo real, son las empresas estatales las que acometen la mayor parte de estas inversiones. A las entidades privadas corresponde sólo el 10% del total de esfuerzos en I+D, del que las multinacionales extranjeras explican una parte importante.

Hasta el presente, las empresas bajo control del Estado han desempeñado un activo papel como instrumentos al servicio de las políticas del Gobierno, útiles para implementar estrategias dentro del objetivo de convertir a China en un líder mundial en innovación; y así  se reflejó en el Plan de Ciencia y Técnica a 15 años en curso. Posiblemente, sería el indicador de que las empresas disponen del capital humano con base técnica lista para absorber nuevas tecnologías. También es reflejo del compromiso gubernamental con la política adoptada de hacer de la innovación centro del desarrollo científico.

Sin embargo, la capacidad de innovación de las empresas estatales hasta el presente, de acuerdo a diversas fuentes, ha sido baja. Muchas grandes compañías y holding parecen carecer de incentivos para innovar, debido al relativamente fácil acceso a financiamiento, así como por evadir el riesgo inherente asociado a toda innovación. Hay indicios que muestran como los Directores Ejecutivos de las empresas estatales en China, muchas veces les preocupa más como el Gobierno evalúa su desempeño, que por los resultados de lo que representan las innovaciones tecnológicas de la compañía

Gráfico 9.
Financiamiento para I+D.
FirmasInstitutosdeInvestigaciónEducaciónsuperior
  Fuente: Datos recopilados por el Autor.
.
Incluso, el Gobierno de China ha expresado de manera pública la baja capacidad de innovación de las empresas estatales, reconociendo que sólo un pequeño número de éstas posee tales las habilidades. Aunque, el grupo que conforman estas compañías no es homogéneo; el país posee grandes entidades rentables con capacidad de innovación, la mayoría de las cuales son administradas por el nivel central.  Sobre el particular, se alega que este bajo perfil puede estar indicando falta de una sólida base técnica de capital humano competente. Además, se agrega la tesis de que las cuantiosas inversiones en I+D son, en realidad, un reflejo de la política industrial gubernamental y no de las condiciones y situación real de las empresas estatales.

Como ya se ha señalado, para el empresariado estatal chino, los vínculos políticos desempeñan un papel importante. El Gobierno ejerce un control indirecto sobre la empresa a través de sus directivos. Este diseño conduce, con frecuencia, a problemas de gestión, donde los directivos persiguen objetivos políticos por encima de la calidad e intereses de la gestión empresarial.  Además, hay que agregar que las firmas privadas sufren la escasez de directivos calificados. Los directivos privados nativos encuentran, en su competencia con las firmas extranjeras, muchas dificultades para contratar personal con habilidades de gestión y dirección económica.

Pero, en general, es el sector estatal el que más sufre estas deficiencias. Si bien poseen habilidades técnicas y de ingeniería en el ámbito de la producción, carecen de las mejores aptitudes en el terreno del marketing, manejo de la propiedad intelectual, innovación, planificación estratégica y una efectiva práctica en el empleo de los recursos humanos.

Por todas estas sumas de cuestiones, no han faltado encuestas evidenciadoras  que la búsqueda de activos estratégicos es un objetivo de relativo poco peso entre las corporaciones formadas en los países en vías de desarrollo. Sin embargo, el fenómeno tiene otra connotación en el caso de las transnacionales chinas, donde el 51% de los pesquisados la ubicaron como uno de los objetivos priorizados dentro de sus estrategias de inversiones en ultramar.

El acceso a tecnología de punta y otros activos estratégicos ha estado desde finales de la década de 1990, entre las principales motivaciones de las IDE de China. Es un hecho que los bienes de consumo fabricados por empresas chinas sufren del llamado déficit gemelo que, alude a las carencias de, por un lado, marcas mundialmente reconocidas, y por el otro, tecnologías avanzadas, incluyendo cuestiones críticas de diseño. Como las experiencias de Corea del Sur y Japón demostraron, construir estas habilidades desde la base y a través de un crecimiento orgánico, toma 20-30 años y miles de millones de dólares.

Existe el resultado de una pesquisa (2003) realizada en 50 compañías industriales líderes en la comunidad empresarial de China, que indicaba que una estrategia orgánica de desarrollo – 48% de las firmas encuestadas - era la preferida para el proceso de internacionalización; seguida de las alianzas estratégicas (39%); el 13% por las adquisiciones. Las tendencias más recientes sugieren que las dos últimas variantes ganan adeptos en las juntas directivas del empresariado chino.  

En palabras de algunos especialistas, pasaron años y se invirtió mucho dinero, antes de que los hoy gigantes corporativos de Japón y Corea del Sur ocuparan una posición de privilegio en los mercados internacionales. Las empresas chinas no tienen más opción que comprar compañías en el exterior ya establecidas. Muy pocas compañías pueden permitirse una estrategia orgánica de desarrollo. Si esperan 10 ó 15 años, pueden estar fuera del juego para ese entonces.

Es a través de fusiones y adquisiciones con empresas extranjeras en países y regiones desarrolladas como Norteamérica, UE y Japón, así como la creación de empresas mixtas estratégicas que, en lo fundamental, se concretan las inversiones de este tipo. También el establecimiento de centros de I+D en países desarrollados sirve a las empresas chinas para captar parte de los recursos humanos disponibles en esos países, sacar provecho del conocimiento especializado de los ingenieros, diseñadores y científicos foráneos y aumentar sus estándares de calificación.  Está, por ejemplo, el caso de Haier, que ha creado sendos centros de diseño e I+D en Alemania y EEUU.

Un caso emblemático en el terreno de la I+D en China, lo constituye la compañía productora de equipos de telecomunicaciones Huawei Technologies. Desde su creación en 1988, e incluso durante la burbuja tecnológica de inicios de los años 2000, Huawei ha estado invirtiendo más del 10% de sus ingresos en actividades de I+D, situación comparable a la de las transnacionales líderes a nivel mundial.

Huawei creó su primer centro de I+D en 1995, sólo siete años después del nacimiento de la compañía; y cuando la mayoría de las empresas chinas ni siquiera estaban al tanto de la importancia de la I+D y los derechos de propiedad intelectual. Además, ha cooperado frecuentemente con las principales compañías  de su campo en el mundo, como es el caso de Motorota, Qualcomm, IBM, Infineon, Intel, Agüere, ADI, ALTERA, Sun, Microsoft, Oracle y NEC. En 2005, el 48% del equipo de Huawei Technologies estaba involucrado en labores de I+D.

Por último, en tiempos de violentos cambios tecnológicos y ciclos del producto cada vez más cortos, las empresas simplemente no pueden permitirse el lujo de intentar ponerse al día por sí solas. Las compañías chinas están apostando a un cambio de estrategia donde las bases de su competitividad no estén sólo en los bajos costos y una agresiva política de precios, sino también en sus habilidades para innovar, su imagen de marca y una oferta de servicios con mayores márgenes de beneficio.

ANEXOS
Tabla 8.
Evolución del PIB en China, (1960- 2008).

Año

Tasa de crecimiento anual (%)

1960- 1978

5.3

1979- 2008

9.8

1990

4.2

1991

9.1

1992

14.1

1993

13.1

1994

12.6

1995

9.0

1996

9.8

1997

8.6

1998

7.8

1999

7.1

2000

8.3

2001

7.3

2002

8.0

2003

10.0

2004

10.1

2005

10.4

2006

10.7

2007

11.4

2008

8.5

Fuente: Datos recopilados por el Autor.

 

Julio A. Díaz Vázquez, profesor titular del Centro de Investigaciones de Economía Internacional de la Universidad de La Habana (Cuba).

 
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ÚLTIMA REVISIÓN: 20/10/2009


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