| China e o mundo chinés |
||||||||
| Diálogo Beijing-Taipei: Volver a empezar Por Xulio Ríos (Safe Democracy, 22/04/2008) |
||||||||
|
El nuevo equipo que lidera Ma Ying-jeou tomará posesión el próximo 20 de mayo, pero el
triángulo Beijing-Taipei-Washington está en plena ebullición. Siew, presente en Boao en su
condición de presidente del Foro para un Mercado Común entre Taiwán y China, recabó
y obtuvo de Hu Jintao el apoyo para instrumentar de inmediato medidas concretas para llevar a cabo vuelos charter
directos los fines de semana a partir del próximo mes de julio, abriéndose Taiwán a los turistas
chinos al eliminar las restricciones existentes y facilitar los trámites de cambio de moneda. A finales
de este mismo mes, una delegación taiwanesa visitará el continente, sin esperar siquiera al 20 de
mayo. No hay tiempo que perder. Hasta la alcaldesa de Kaohsiung, Chen Chu, del opositor PDP (Partido Democrático
Progresista), se ha mostrado favorable a visitar el continente para gestionar los intereses turísticos y
económicos de su ciudad, la segunda del país. En Washington (que, al igual que Tokio, Ma desea visitar antes de tomar posesión) se ha saludado el encuentro con la cortesía diplomática que cabría esperar (el antiguo secretario de Estado, Colin Powell, también estuvo presente en Boao), calificándola de “buena noticia” que indicaba el inicio de una “nueva fase” en las relaciones entre las dos partes. Después del encuentro de Boao, Ma anunció que nada más tomar posesión propiciará el reinicio de los contactos entre la Asociación para las Relaciones a través del Estrecho (continental) y la Fundación para el Intercambio a través del Estrecho (de la isla), entidades paraoficiales creadas en los años noventa para gestionar las relaciones bilaterales, con el objeto de aprovechar la actual atmósfera favorable entre las dos partes para reanudar el diálogo sobre bases eminentemente prácticas. Chiang Pin-Kung, uno de los pesos pesados del KMT y personaje clave en la reanudación de los contactos con el PCCh en 2005, se hará cargo de la Fundación taiwanesa. El ritmo y contenido de ese diálogo, así como el seguimiento que desde Washington se pueda hacer del margen de maniobra del presidente Ma, añaden una carga geopolítica importante a esta nueva etapa, en la que Beijing intentará hacer valer su creciente capacidad para reducir la influencia de EEUU en Asia, y ganar terreno efectivo en la consideración interna del litigio para que pueda ser resuelto sin ingerencias externas y entre los chinos de uno y otro lado del Estrecho. El nuevo escenario aleja la hipótesis de un conflicto abierto (incluso se especula ya con la retirada de, al menos, la mitad de los misiles continentales que apuntan a la isla como un primer gesto de distensión) y deja paso a la tesis de la progresiva absorción de Taiwán, seducida su clase empresarial por las oportunidades económicas del continente. Ese mayor acercamiento podría originar tensiones con EEUU, aunque muy diferentes a las provocadas por las soflamas soberanistas de Chen Shui-bian, difícilmente materializables por la oposición de Washington. Negocios aparte, lo que está en juego es la seguridad de las rutas comerciales de Asia-Pacífico y el control que la marina de guerra de EEUU tiene de una zona estratégicamente vital. Con ese telón de fondo, aunque se intensifiquen los intercambios económicos, mucho tendrán que cambiar las cosas para que la unificación pueda cuajar, ya que entrañaría un cambio geopolítico en la zona de tal magnitud que pondría en jaque la influencia de Washington en la región e incluso su papel predominante en los océanos del mundo. |
||||||||
|
||||||||
|
Instituto Galego de Análise e Documentación Internacional www.igadi.org ÚLTIMA REVISIÓN: 18/04/2008 |
||||||||
|
||||||||