| Presenza-Opinión / Oriente Medio |
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| Palestina: el círculo vicioso Por Roberto Mansilla Blanco (Gloobal, 12/06/2006) |
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Consciente de que podría estar perdiendo poder ante Hamas, Abbas intenta presionar a Haniya por dos vías: una unilateral y otra mediática, tendente a aprovechar su favorable imagen internacional. En esto cuenta con el apoyo israelí, estadounidense y europeo, quienes parecen marcarle las pautas a seguir en su particular puja política con Hamas. Esta semana, Abbas lanzó un inédito ultimátum al partido islamista con el objetivo de que éste reconociera de una vez al Estado israelí. Mientras el cerco financiero desde la Unión Europea, Israel y EEUU no termina de ahogar la operatividad gubernamental de Hamas, se hace patente que el control de las milicias leales tanto a Hamas como al partido Al Fatah sigue constituyendo el principal factor de poder en la delicada transición post-Arafat. De allí las constantes negociaciones y enfrentamientos sobre las competencias de seguridad en la ANP. El cerco parece completarse con dos hechos simultáneos: un nuevo anuncio de Abbas enfocado en realizar un referéndum sobre la creación de un Estado palestino independiente para el próximo 31 de julio, conformado por las fronteras de la preguerra de 1967. Este anuncio se realizó sin consulta directa alguna con Haniya, advirtiendo incluso que se llevaría a cabo independientemente de que Hamas lo aceptara o no. En el mismo, Abbas legitimaba un anuncio realizado por Marwan Barghouti, líder de Al Fatah preso en Israel, sobre la necesidad de una consulta popular para decidir el futuro estatuto palestino. Confirmando la validez del anuncio de Barghouti, el presidente Abbas probablemente lo esté ensalzando como el auténtico líder de la nueva generación de militantes de Al Fatah, en un intento por contrarrestar la posible influencia a futuro de Hamas en la configuración de un nuevo orden político palestino. El otro suceso quizás tenga más impacto, porque coincide, en el hecho y en los métodos, con el asesinato del líder de Al Qaeda en Irak, Abu Musab al Zarqawi. Los servicios de seguridad israelíes atacaron vía aérea un puesto de comando de Hamas en Gaza, asesinando a su polémico jefe de seguridad, el recién nombrado Jamal Abu Samhadana. El nombramiento de Samhadana como jefe de seguridad y número dos del ministerio del Interior del gobierno de Hamas ya había provocado una peligrosa confrontación con Abbas y el gobierno israelí, que lo acusa de perpetrar los más recientes atentados terroristas contra objetivos israelíes. Pero su muerte puede reactivar el ciclo de violencia directa de las milicias y grupos armados de Hamas hacia Israel, lo cual puede configurar una situación aún más delicada a nivel internacional para el gobierno de Haniya. Sea por medios financieros o políticos, resulta evidente que se obstruyen deliberadamente los canales de gobernabilidad y estabilidad para el partido Hamas y su primer ministro Haniya cuando este gobierno no lleva ni tres meses de funcionamiento. Sin embargo, el paradójico efecto del acoso interno y externo está manifestando señales de respuesta popular a favor de Hamas. En cuanto al presidente Abbas, su objetivo de aplicar una estrategia tan arriesgada como implementar ultimatums y referendums parece enfocarse en determinar cuál de los dos partidos constituye el verdadero poder dentro de la ANP. Más que una eventual negociación con Israel, Abbas podría estar diseñando una sigilosa estrategia que permita un pronto regreso de Al Fatah al poder. Pero entre el acoso externo y la puja interna, los plazos parecen agotarse para la frustrada sociedad palestina. |
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