Ler o artigo en galegoPresencia-OpiniónVolver ó índice / Outros
La crisis del petróleo
Por Por José F. Pérez Oya (Canal Mundo, 01/06/2004)
 
 

Los medios de difusión de masas se han recientemente hecho eco de lo que se ha dado en llamar tercera crisis petrolífera. La atención de los medios se ha centrado en el efecto que pueda tener una más que probable subida de precios del crudo sobre los niveles de actividad económica y nos ha venido ilustrado con una gran profusión de datos sobre la elasticidad que los precios tienen sobre la actividad, distinguiendo frecuentemente entre áreas desarrolladas diversas, y haciendo referencias a la incierta incidencia de la guerra de Irak, o a la imbricación del viejo temido y externo terrorismo con una evidente lucha de liberación nacional, muy evidente en el caso del arcaico, oligárquico y opresivo régimen saudita.

Aunque todos estos factores son de gran alcance, quisiéramos hoy referirnos a uno escasamente mencionado y de gran trascendencia Ello es el siguiente que puntualizamos en varios puntos:

A.- La primera crisis se produjo en un ambiente de paz y la renta oligopolista de la OPEP dio como resultado la grandiosa circulación de los llamados "petrodólares" que, reciclados por el sistema financiero occidental, sirvieron a las inversiones de los países pobres que, a la larga y debido a las usurarias fluctuaciones de interés dieron lugar al desastre de las deudas ruinosas que todos conocemos.

B.- La nueva crisis se produce en un momento en que existe un exceso de capacidad en muchas ramas de los países ricos, una crisis de crecimiento lento no resuelta, y un endeudamiento externo de los países pobres que pesará adversamente sobre su capacidad importadora y de financiación de su, casi irresistible, onerosa, deuda.

C.- En esta situación es imposible imaginar, con raras excepciones, como pueden ser Rusia o Venezuela, que la transferencia keynesiana de ingresos hacia los países productores pueda manifestarse en un aumento del gasto nacional o en un ahorro financiero que de lugar a una nueva transferencia de recursos hacia el consumo o la inversión de otros países.

Es por todo lo anterior por lo que pensamos que esta nueva crisis puede revestir un carácter nuevo de gran gravedad, en el que no se ha insistido. Ello es probablemente debido a las serias amenazas que pesan sobre nosotros- de carácter bélico geopolítico- y que nos hacen temer conflictos más extendidos y peligrosos, consecuentes con políticas de huida hacia delante del actual hegemón, y con las existentes tendencias hacia neoliberales políticas distributivas, no conducentes a una ampliación de la demanda mundial.

 
 

José F. Pérez Oya.

Volver ó índice

Volver ó principio


Ir á páxina de inicio
Instituto Galego de Análise e
Documentación Internacional
www.igadi.org

ÚLTIMA REVISIÓN: 03/06/2004
Fernando Pol