| Ucrania: las elecciones más “sucias” Por Alexis B. Romanov (Canal Mundo, 12/10/2004) |
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En estas elecciones, participan en la carrera electoral 24 candidatos, sin embargo la presidencia de este país con 48 millones será disputada por dos candidatos: Víctor Yanukóvych, el actual primer ministro, y Víctor Yúschenko, antiguo primer ministro y actual líder del bloque electoral opositor “Nuestra Ucrania”. Según las encuestas, cada uno de los dos tendría entre un 25 y 30 por ciento de votos aproximadamente, aunque Yúschenko lleva la delantera por unos 5 puntos. La posibilidad real de que las elecciones sean ganadas por el reformista Yúschenko visiblemente inquieta al poder, que para impedirlo pone en marcha todos los recursos administrativos. En las calles, en el transporte, en medios de comunicaciones aparece predominantemente la publicidad del candidato oficial. Los funcionarios públicos se sienten inseguros si no manifiestan su apoyo a Yanukóvych, como lo hicieron 25 partidos políticos y los sindicatos oficialistas, así como los oligarcas más poderosos. Recientemente el presidente destituyó inesperadamente al ministro de defensa Marchuk (anteriormente jefe del servicio de seguridad) reprochándole ineficiencia en el reciclaje de municiones, algunas de las cuales, según Kuchma, están almacenados desde la Primera Guerra Mundial. Sin embargo, se comenta que la razón principal ha sido la declaración de Marchuk de que el Ejército no apoyaría a ninguno de los candidatos. Marchuk fue sustituido por su predecesor Kuzmuk, quien también había sido destituido anteriormente, entre otras cosas, porque un cohete ucraniano derribó un avión civil ruso. Por lo visto este hecho tenía más importancia que sus errores, los cuales horrorizaron a todo el mundo. Lo que predominó fue la lealtad de Kuzmuk hacia Kuchma, en un momento en que la oposición exigía la dimisión del presidente por el escándalo del asesinato del periodista opositor Gongadze. En ese momento, Kuzmuk declaró que el Ejército estaba en el bando de Kuchma. Por lo tanto, la prensa comenta que más de 1,5 millón de votos de efectivos militares, policías - y reclusos-, así como de 600 mil ferroviarios, bien podrían ser aportados en apoyo al candidato oficialista. Curiosamente tres días antes de los comicios se celebrará un desfile militar dedicado al 60 aniversario de la liberación territorial de Ucrania, aunque aquel hecho histórico siempre se atribuía al 6 de octubre (el 28 concluyó la liberación de Transcarpatia, que entonces pertenecía a Hungría). Este despilfarro inútil puede no sólo atraer los votos de veteranos que tienen prometido un aumento de sus pensiones para el año que viene, sino también crear una atmósfera triunfalista para el poder y concentrar tropas adicionales en la capital, pues la oposición no excluye la posibilidad de los resultados de las elecciones resulten falsificadas y se imponga un estado de emergencia. Desta forma, la oposición cita como precedente el caso de Mukácheve, al oeste del país, donde un alcalde perteneciente a “Nuestra Ucrania” triunfó en abril pasado en las elecciones, ganando, según encuestas, un 40 por ciento a su contraparte. Sin embargo, el mismo día de la votación, los colegios fueron asaltados por elementos violentos destrozando muebles y urnas, y al día siguiente fue declarado ganador el candidato leal al régimen. Como una reacción a esa tendencia preocupante puede verse la creación de una iniciativa cívica que tiene por objeto impedir que elementos criminales penetren en órganos de poder público. No es ningún secreto que Yanukóvych tiene en su historial antecedentes penales: cuando jóven, estuvo recluido durante cinco años. Ahora la Corte de su región natal dice que las actas de entonces ya no existen y los círculos oficiales afirman que las condenas que cumplió no fueron legítimas. También Medvedchuk, jefe de la administración presidencial y líder del partido social-demócrata (unificado) dio su apoyo total a Yanukóvych, cuando anteriormente estuvo en conflicto con la legislación penal. Pocos dudan que el poder tenga escrúpulos cuando se trate de mantener el control de la situación. Por esto suscitó muchas sospechas la súbita enfermedad de Yúschenko: aunque fue ingresado en un hospital austriaco, luego aparecieron extraños síntomas y los médicos no pudieron encontrar sustancias tóxicas en su cuerpo. La oposición alega que el agravamiento continuo de tantas enfermedades sólo podía ser causado por envenenamiento, por lo cual acusa al régimen. En lo que respecta a Yanukóvych, éste fue objeto de un ataque cuan llegó en visita a la ciudad de Ivano-Frankivsk, en el oeste del país, donde el apoyo se da mayoritariamente a Nuestra Ucrania. Allí lo alcanzó un huevo crudo lanzado por un estudiante que fue posteriormente retirado por sus guardaespaldas. Más tarde la policía anunció que había encontrado dos objetos “duros”, una bola metálica de 1 cm de diámetro y una piedra de 5 cm de diámetro que podían haber sido utilizadas en el ataque contra el primer ministro. Últimamente un diputado de Nuestra Ucrania declaró en el Parlamento que las autoridades están conspirando contra el actual primer ministro, sin excluir la posibilidad de su eliminación física, para atribuir tal provocación al bloque opositor y establecer el estado de emergencia. En más de una ocasión Kuchma dijo que estas elecciones serían las más sucias en la historia de la Ucrania independiente. A diferencia de las promesas electorales, esta declaración se está convirtiendo en realidad. |
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Alexis B. Romanov é colaborador do IGADI. |
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ÚLTIMA REVISIÓN: 09/10/2004 |