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Ler o artigo en galegoLos presupuestos portugueses no pierden el tren
Por David Reinero González (Canal Mundo, 21/10/2003)
 
 

La pasada semana la ministra portuguesa de Finanzas, Manuela Ferreira Leite, presentó en el parlamento su propuesta de ley de los Presupuestos del Estado para 2004. En ellos se seguirán manteniendo, por tercer año consecutivo, las “recetas extraordinarias” para contener el déficit por debajo del tres por ciento del PIB, tal y como viene reclamando la UE a varios países, entre ellos Alemania, que en los últimos años se han “despistado” en el cumplimiento de dicho criterio de convergencia. En 2004, gran parte de esos objetivos se conseguirán en Portugal a costa de la venta de patrimonio por valor de mil millones de euros y continuando con la promesa de reforma estructural que logró aupar al poder al centro derecha. Desde la oposición no han tardado en salir las voces que critican que esas medidas representarán menos crecimiento, menos poder de compra y menos empleo en un país que hace un par de años estaba orgulloso de tener un índice de paro de apenas el 4 por ciento, sólo por debajo de Luxemburgo y Holanda en la UE. Ahora, el propio gobierno ya advierte de que es posible que se sobrepase el 6 por ciento de desempleo.

Pero al margen de los problemas y debates nacionales, en la elaboración de los presupuestos lusos ha surgido un debate que afecta directamente a Galicia: la puesta en marcha del AVE. Cuando la economía portuguesa se comenzó a quedar estancada en 2001 después de años de continuo crecimiento tras su entrada en la UE, los políticos portugueses empezaron a plantearse la oportunidad de acometer unas obras faraónicas en una etapa en la que se les reclamaba un recorte del gasto público. A ello se sumó la desgana mostrada desde el lado español, volcado en las líneas de alta velocidad hacia el litoral mediterráneo. Pero ahora, sin dejar de lado esa política de austeridad, el gobierno portugués (al menos su primer ministro) parece tener clara la necesidad de seguir dando pasos hacia delante.

Hace dos semanas, la ministra de Finanzas había dicho en Bruselas que “probablemente, para hacer el AVE no se haga cualquier otra cosa” añadiendo que no sabía decir “en qué momento va a ser hecho”. Tres días después, el primer ministro Durão Barroso matizaba esas declaraciones diciendo que le había dado indicaciones a su ministra para “dar grado de prioridad en términos de presupuesto” al proyecto.

Por lo pronto, los presupuestos para el próximo año recogen la continuación de los estudios para la red de alta velocidad en los ejes Porto-Lisboa, Porto-Vigo y el transversal a Madrid que partiría de algún punto intermedio entre Lisboa y Porto. Durante el próximo año se prevé la conclusión de los estudios de viabilidad técnica, económica y ambiental de todos los trazados y el estudio de impacto socio-económico en la industria. Esta consignación presupuestaria será una buena carta de presentación del ejecutivo portugués de cara a la próxima cumbre ibérica que se celebrará el próximo mes en Figueira da Foz. Ahora le tocará mover ficha al Gobierno español. El AVE a Portugal sigue estando lejos, pero menos.

 
 

David Reinero González é colaborador do IGADI.

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ÚLTIMA REVISIÓN: 23/10/2003
Fernando Pol