Ler o artigo en galegoPresencia-OpiniónVolver ó índice / Nacionalismos
Irlanda del Norte: el contratiempo electoral
Por Benjamín Kienzle (Canal Mundo, 02/12/2003)
 
 

El proceso de paz en Irlanda del Norte sufrió durante las elecciones del 26 de noviembre su peor contratiempo desde la firma del Acuerdo de Viernes Santo de 1998. A diferencia de lo que indicaban los sondeos electorales, el radical Partido Democrático del Ulster (DUP), opuesto al Acuerdo de Viernes Santo, ganó claramente las elecciones, aumentando sus escaños en la Asamblea norirlandesa en un 50%. De este modo, el DUP alcanza 30 escaños y es por primera vez en su historia el partido mayoritario en la comunidad unionista. Su rival, el moderado Partido Unionista del Ulster (UUP), logró solamente 27. En la comunidad nacionalista, el gran derrotado es el moderado Partido Socialdemócrata y Laborista (SDLP), tradicionalmente el primer partido nacionalista, que perdió seis escaños en favor del brazo político del Ejercito Republicano Irlandés (IRA), el Sinn Féin. El SDLP y el Sinn Féin tienen a partir de ahora 18 y 24 mandatos respectivamente. Además, los partidos moderados con miembros de ambas comunidades, como por ejemplo la Coalición de Mujeres, fracasaron en las elecciones. Tan sólo el liberal partido Alianza y un médico independiente tienen representación en la Asamblea. Con la victoria electoral de los partidos más radicales en ambas comunidades, tanto en la unionista como en la nacionalista, el proceso de paz corre un grave peligro.

Sin embargo, estes resultados electorales no tienen consecuencias directas a corto plazo, ya que el gobierno británico suspendió la autonomía y la Asamblea en octubre de 2002. Como antes de las elecciones, Irlanda de Norte todavía está gobernada directamente por la Northern Ireland Office en Londres. Por lo tanto, el secretario británico para Irlanda de Norte, Paul Murphy, ha invitado a cada partido a una reunión personal para hablar sobre los posibles caminos a seguir. Estas conversaciones todavía no han producido ningún resultado. Pero, ¿cuáles son los posibles escenarios?

En primer lugar, el gobierno directo (Direct Rule) desde Londres continuará hasta que los partidos norirlandeses estén de acuerdo acerca del futuro gobierno autonómico, en el peor de los casos durante años. Lo más problemático es que el líder del DUP, el reverendo Ian Paisley, rechaza las estipulaciones del Acuerdo de Viernes Santo, especialmente el gobierno de poder compartido, y exige un nuevo acuerdo. Al mismo tiempo, descarta categóricamente la posibilidad de que alguien de su partido “hable con terroristas”, es decir, con el Sinn Féin, mientras que el último rechaza firmemente el re-negocio del Acuerdo de Viernes Santo.

En segundo lugar, con el apoyo de los otros partidos, el gobierno británico ha anunciado un examen de algunas de las estipulaciones del Acuerdo de Viernes Santo, aunque Paul Murphy aclaró que los puntos fundamentales no son renegociables. Pero no se sabe si tanto el DUP como el Sinn Féin estarán realmente de acuerdo. Si no conduce a una reanimación del proceso político, el gobierno británico podrá volve a llamar a las urnas a los ciudadanos noirlandeses, esperando que éstes se den cuenta de que no es posible el progreso con los partidos más radicales.

En tercer lugar, Tony Blair podrá tomar también medidas extraordinarias, pongamos por caso, imponer en Irlanda de Norte la soberanía compartida con la República de Irlanda. Aunque sería algo improbable, es una posibilidad seriamente discutida en los círculos gubernamentales de Londres. A lo mejor, esta posibilidad – una pesadilla para los unionistas – obliga al DUP a negociar con el Sinn Féin.

El Sinn Féin, por su parte, no se opone al diálogo con el DUP o otros partidos, pero es incierto cuantas concesiones hará al unionismo. Sin embargo, una nueva declaración de guerra del IRA es poco probable, ya que la “estrategia pacífica” ha sido un éxito enorme para el Sinn Féin. Es posiblemente la mejor noticia de estás elecciones.

En resumen, el escenario más probable a corto plazo es la continuación del gobierno directo desde Londres, acompañado por negocicaciones a veces más y a veces menos intensas. A largo plazo, el escenerio todavía está abierto, aunque el regreso a la violencia casi seguramente no forme parte de este mismo.

 
 

Benjamín Kienzle, estudiante en prácticas no IGADI.

Volver ó índice

Volver ó principio


Ir á páxina de inicio
Instituto Galego de Análise e
Documentación Internacional
www.igadi.org

ÚLTIMA REVISIÓN: 05/12/2003
Fernando Pol