Ler o artigo en galegoPresencia-OpiniónVolver ó índice / Oriente Medio
Oriente Medio: ¿Quién tiene un plan?
Por Andrés Freire (Canal Mundo, 02/07/2002)
 
 

Era un momento de definición. Todo el mundo estaba a la espera de la posición americana con respecto al Oriente Medio. La Administración Bush tenía que decidir si recompensaba la política desafiante de Sharon o marchaba por el camino señalado por el plan saudita, apoyado por árabes y europeos. Tras titubeos, vacilaciones y luchas internas, el Presidente Bush mostró al fin su largamente esperado plan de paz. La conclusión general es clara, el plan podría haber sido escrito por el Likud.

El principal mensaje de Bush ha sido el de declarar a Arafat como impulsor del terrorismo, y por lo tanto, inaceptable como líder palestino. No sólo un nuevo líder, la Autoridad Nacional Palestina también necesita reformas democráticas, acabar con la corrupción y establecer una economía de mercado. Y por supuesto debe luchar contra el terrorismo. A partir de entonces, se puede esperar el apoyo americano a un estado provisional palestino.

Tampoco Irán, Irak, Líbano y, sobre todo, Siria se libraron de las amenazas de Bush. A estos países, les recordó que la famosa frase acerca de que en materia de terrorismo o estás con Estados Unidos, o estás contra ellos no es vana retórica. Por tanto, han de dejar de apoyar a Hezbollah, la Jihad y Hamas. O han de atenerse a las consecuencias.

Israel por su parte “as new Palestinian institutions and new leaders emerge, demonstrating real performance on security and reform” (obsérvese la circunstancias), debe trabajar en favor de la paz, congelando los asentamientos y volviendo a las posiciones previas a la Segunda Intifada. Algunos asentamientos están siendo desmantelados, aunque es bien sabido que se construyeron con ese fin, y conservar de este modo enclaves más estratégicos. (Por cierto, nada más conocer el discurso de Bush que declaraba a Arafat irrelevante, el ejército israelita dejó de atacar a la ANP para dedicarse a Hamas, que hasta entonces no había sido tocado).

El objetivo de la paz no resulta creíble con el plan Bush. Los palestinos han de elegir un líder que sea simpático a Estados Unidos e Israel. El nuevo líder ha de reprimir a los grupos terroristas que no acepten las condiciones marcadas por los Estados Unidos. Las instituciones políticas y económicas occidentales han de ser replicadas en unos campos de refugiados dependientes de la ayuda externa. Y en ellos florecerá una próspera economía capitalista, interrelacionada con Israel, lo que llevará a una Paz Kantiana que será ejemplo para el mundo.

Algo ridículo, en fin. Y es que un plan de paz que place a Sharon, no es plan de paz. Pues el viejo Arik sí tiene plan, y éste es el del Gran Israel con el que ha soñado toda su vida. Gracias a Bush, las condiciones son más propicias hoy que nunca.

 
 

Andrés Freire é colaborador do IGADI.

Volver ó índice

Volver ó principio


Ir á páxina de inicio
Instituto Galego de Análise e
Documentación Internacional
www.igadi.org

ÚLTIMA REVISIÓN: 13/07/2002