Actualidade Exterior / nº 99-07/2003 de 31 de marzo Volver ó índice
Guerra e petróleo
 
 
Presentación

     
    O deslinde entre os obxectivos político-morais e os intereses estratéxicos e xeopolíticos na actual guerra contra Sadam Hussein ou Iraq, se efectúa fundamentalmente a través da existencia ou non dunha axenda oculta na que figuraría o petróleo como elemento central.

Se calcula que Iraq pode contar cunhas reservas de máis de 110.000 millóns de barrís e doutras aínda maiores por descubrir. Dende a fin da Guerra do Golfo de 1991, Iraq produce ao mínimo da súa capacidade como consecuencia das sancións, e soamente 24 dos seus 73 pozos se manteñen aínda en activo. Antes da Guerra do Golfo, Iraq producía 3,5 millóns de barrís diarios de petróleo.

Con ese control, que lle permitiría de por si ter asegurado todo o petróleo que necesita importar, máis o control de boa parte dos gasoductos e oleoductos que pasan (e pasen) por territorio afgano, Estados Unidos se atopará nunha situación diametralmente distinta á actual.

Por outra banda, o petróleo explicaría tamén a oposición de Francia, Alemaña, Rusia e China ao ataque contra Bagdad na medida en que as súas aspiracións e contratos bilaterais neste país quedarían totalmente obsoletos e, probablemente, sen posibilidade de acceder á súa explotación no Iraq post-Sadam.

A tese da obsesión petroleira da Administración Bush se reforzaría ademais pola procedencia case unánime deste sector entre os principais membros do equipo presidencial.

Por último, a decisión do réxime iraquí de aceptar euros en pago de petróleo, parecida en parte á adoptada por Venezuela, introduce outro elemento importante: a posibilidade de que determinados países da OPEP opten polo euro como medio de pago das súas exportacións, desprazando ao dólar.

Resulta por iso de interese afondar ata donde entra o petróleo na xeopolítica e donde non está incluído nos cálculos máis inmediatos da administración Bush.
     
     
Índice

     
1   Grandes et petites manoeuvres autour du pétrole irakien”, por Pascal Galinier e Marc Roche, en Le Monde, 24 de marzo de 2003.

Selon cheikh Yamani, ancien ministre saoudien, l’objectif des Etats-Unis est de “privatiser les puits irakiens” à leur profit. Ce sentiment est partagé par de nombreux opérateurs, dont les compagnies non américaines, qui redoutent d’être écartées de la reconstruction.
     
2   ¿Por qué baja el precio petrolero tras el inicio de la guerra?”, Xinhua, 23 de marzo de 2003.

En la última semana, el prezo del crudo en el mercado internacional ha bajado, sobre todo el 20 de marzo cuando estallo la guerra contra Iraq liderada por Estados Unidos, señaló el sábado el “Diario de Información Económica” de China.
     
3   Guerre et pétrole”, editorial de Le Monde, 22 de marzo de 2003.

Le but des. Etats-Unis en Irak n’est pas le pétrole, contrairement à ce qui est affirmé dans les manifestations contre la guerre et contrairement à l’impression qu’on peut avoir en voyant les troupes americano-britanniques s’empresser de “sécuriser” les puits irakiens à Bassora et à Kirkouk.
     
4   El papel del petróleo en el conflicto iraquí (I): Las debilidades de la tesis sangre por petróleo”, por Paul Isbell, Real Instituto Elcano de Estudios Estratégicos, 30 de xaneiro de 2003.

La tesis “sangre por petróleo” (o blood for oil) ha sido utilizada cada vez más frecuentemente durante los últimos meses por la prensa y las varias tendencias de la oposición popular a la guerra contra Irak. Resulta imprescindible un análisis que explique dónde entra el petróleo en lo que Zbiginew Brzezinski ha llamado “el gran tablero de ajedrez” de la geopolítica mundial y dónde no está incluido en los cálculos más inmediatos de la administración Bush respecto a la necesidad o conveniencia de un ataque contra Irak.
     
5   El papel del petróleo en el conflicto iraquí (II): ¿Jugada imperial o liderazgo responsable?”, por Paúl Isbell, Real Instituto Elcano de Estudios Estratégicos, 30 de xaneiro de 2003.

Pero el gran problema con esta tesis (que mantiene que los EEUU están empeñados en un intento de apoderarse de la gran joya del petróleo iraquí tanto para satisfacer sus propios necesidades como para tener una influencia importante sobre un recurso clave para sus gran rivales mundiales en potencia) reside en las grandes dudas que existen entre los expertos sobre la capacidad de producción iraquí técnicamente y políticamente factible en el corto y medio plazo. Es decir, que no es tan seguro que los EEUU pudiera lograr una influencia muy significativa sobre la gran potencia iraquí durante por lo menos muchos años. Por consiguiente, si los EEUU no puede ejercer un control determinante en el mercado del petróleo en el corto o medio plazo a través de una ocupación de Irak, parece dudoso que la administración Bush está pensando principalmente en petróleo a la hora de tomar su decisión sobre una guerra que muy posiblemente no cuente con un apoyo multilateral y que fácilmente podría implicar riesgos importantes en el terreno económico y –por extensión- electoral.
     
6   Europa Occidental mantendrá sus intereses petroleros tras la caída de Sadam Hussein”, por Cheng Xingyuan, en Beijing Informa, 24 de marzo de 2003.

Los intereses de Francia y de Alemania en Irak ejercen una influencia directa en su postura sobre el diferendo. Francia y Alemania insisten en el retiro de sanciones a Iraq, asustados por la perspectiva de que se anulen contratos anteriores previos con Irak, y un Gobierno iraquí favorable a EEUU dañe sus compras de crudo.
     
7   Dólar, euro y petróleo”, por Joan Hortalà, en El Periódico, 24 de marzo de 2003.

La guerra de Irak también tiene como objetivo defender la supremacía de la divisa norteamericana frente a la presión de la europea.
     
8   Los costos de la guerra”, por Andrés Oppenheimer, en Miami Herald, 20 de marzo de 2003.

Incluso los exportadores de petróleo como México y Ecuador verán caer sus exportaciones no petroleras.
Volver ó índice

Volver ó principio


Ir á páxina de inicio
Instituto Galego de Análise e
Documentación Internacional
www.igadi.org

ÚLTIMA REVISIÓN: 26/03/2003
Fernando Pol