Actualidade Exterior / nº 75-10/2002 de 29 de abril Volver ó índice
Chávez despois de Chávez
 
 
Presentación

     
    A recente crise venezolana evidenciou a situación de extrema vulnerabilidade da democracia en América latina. Os gravísimos problemas de pobreza e exclusión na que vive a mayor parte dos pobos da rexión, están a crear numerosos problemas de gobernabilidadedemocrática e violencia, que se ven dobremente complicados pola crise dos sistemas de representación partidaria, que tradicionalmente intermediaron as relacións entre o Estado e a sociedade.

Un dos exemplos máis claros, é sen dúbida o acontecido na Arxentina e ahora na propia Venezuela. Non parece que estes problemas se poidan resolver a través do uso da forza, pois as grandes mayorías iniciaron un proceso de mobilización, en moitos casos tras espellismos populistas, que demandan novas formas de relacionamento entre o Estado, os movementos tradicionais e o resto da sociedade, que sen dúbida, demandan cambios estructurais.

Aparentemente, o desencadeante da crise fora a negativa dos destituídos directivos de PDVSA a dimitir e abandonar a empresa. Certo que o control desta xigantesca corporación petroleira, situada entre as 10 máis importantes do mundo, que dispón de 6 refinerías e 14.000 gasolineiras nos EEUU, que produce 2.430.000 de barrís diarios de crú, que sitúa a Venezuela como o cuarto país exportador de petróleo do mundo, que recada o 50% das exportacións... semellaba ser un motivo de peso para a dura pugna pola súa administración e mando. Pero a extensión da folga a toda a sociedade, financiada pola patronal empresarial, non tiña explicación laboral, senón que formaba parte do crebacabezas do golpe.

O risco dun conflicto civil non foi superado de todo. O exército e a sociedade permanecen divididos. Non é o momento de expedir cheques en branco a ninguén, pero si de plasmar un mínimo de esperanza. Chávez debe realizar un importante esforzo por recompoñer o seu movemento, con numerosas fugas nos últimos tempos, e alargar a man aos sectores democráticos da oposición, illando aos máis recalcitrantes. Non é unha tarea doada nun país donde a fragmentación política expresa tamén un profundo abismo social no que a pesar de “Petróleos de Venezuela SA”, a peor parte é asumida por máis dun 70 por cento da poboación.
     
     
Índice

     
1   Gloria al pueblo bravo”, por Adolfo P. Salgueiro, en El Universal, 13 de abril de 2002.

La caída del gobierno del señor Chávez abre nuevas posibilidades a Venezuela y al mismo tiempo presenta grandes retos que habrá que encarar en diversos frentes... No estamos frente a una situación de ilegitimidad sino más bien de restitución de la misma.
     
2   Retos y cómplices”, páxina editorial en El Nacional, 13 de abril de 2002.

Chávez tuvo el infortunio de malinterpretar sus funciones como jefe del Estado, y en lugar de actuar como representante de todos los sectores de la sociedad, se obstinó en dividir a los venezolanos.
     
3   Chavez redux”, en The Economist, 20 de abril de 2002.

For all this, Mr Chavez has not been repressive. Nor has he turned his country into a second Cuba. Though his instincts are authoritarian, he has respected democratic forms.
     
4   After the Coup: Further Strains to Colombia-Venezuela Ties”, en Stratfor.com, 16 de abril de 2002.

Relations between Venezuela and Colombia have chilled since Venezuela President Hugo Chavez returned to office. A serious disagreement over the alleged presence of Colombian guerrillas in Venezuelan territory are causing tensions and the possibility of conflict along the countries' 1,400-mile border to grow. Given the current atmosphere, Washington could be dragged even further into the turmoil in both Venezuela and Colombia.
     
5   El desconocido empresario que organizó el golpe contra Chávez”, por José Carlos Pérez, en La Tercera, 18 de abril de 2002.

Pérez es uno de los hombres más acaudalados de Venezuela. Principal accionista de la corporación petroquímica Venoco, donde Pedro Carmona es uno de sus directivos más importantes, el supuesto hombre detrás de la conspiración antichavista tiene 32 años y es heredero de un destacado empresario venezolano, Isaac Pérez Alfonso.
     
6   La conspiración contra Chávez”, por Ignacio Ramonet, en El País, 17 de abril de 2002.

Chávez no había mandado disparar contra los manifestantes como lo clamaron mentirosamente algunos canales de televisión (me refiero al montaje trucado y falseado que Venevisión difundió mundialmente); las pruebas existen al contrario, que los primeros disparos partieron de francotiradores disimulados entre los manifestabtes golpistas contra los partidarios de Chávez, entre los cuales se produjeron los primeros cuatro muertos.
     
7   Un engaño de Chávez”, por Armando Frontado, en El Tiempo, 17 de abril de 2002.

El presidente Chávez, bajo orientación de los servicios de inteligencia cubanos, fabricó un golpe para descubrir la conspiración que se viene desarrollando en el seno de las Fuerzas Armadas y simultáneamente poder destruir los resortes de la resistencia civil que seriamente amenazan la integridad del gobierno.
     
8   Washington et la 'démocratie à la carte'”, por Patrick Jarreau, en Le Monde, 18 de abril de 2002.

Dans le New York Times du 17 avril, un diplomate anonyme assure que Otto Reich, l'adjoint au secrétaire d'Etat pour les Amériques, nommé il y a trois mois par le président George W Bush, a tenté, dans l'après-midi du 12 avril, de dissuader les putschistes de dissoudre le Congrès.
     
9   Bush Officials Defend Tjeir Actions on Venezuela”, por Karen DeYoung, en The Washington Post, 18 de abril de 2002.

Reich said he had instructed Charles Shapiro, the U.S. ambassador in Caracas, to call Pedro Carmona that night to express concern over unconstitutional actions Carmona had taken, including the dissolution of the Venezuelan National Assembly.
     
10   EEUU contactó a los opositores de Chávez, pero no alentó golpe”, en El Universal, 16 de abril de 2002.

“La idea de que Estados Unidos de alguna manera explícita o implícita incentivó el golpe, no podría ser más equivocada”.
     
11   Algunas lecciones del 11 de abril”, por Nidia Díaz, en Granma Internacional, 15 de abril de 2002.

No nos llamenos a engaño, el alevoso y artero golpe de Estado contra el gobierno constitucional de Venezuela el pasado 11 de abril no fue contra Guho Chávez, fue contra la democracia justa y participativa, esa a la que la oligarquía y el gran capital le temen como el diablo a la cruz.
     
12   El lenguaje de la desestabilización”, por Marcos Roitman Rosenmann, en La Jornada, 18 de abril de 2002.

Hoy Venezuela es una sociedad donde una parte importante de su población se halla comprometida con el proyecto de Estado nación diseñado en la nueva Constitución aprobada en referéndum y promulgada en 2000.
     
13   Hugo Chávez y el guión cambiado”, por Augusto Zamora R., en El Mundo, 17 de abril de 2002.

En alguna parte cambiaron el guión. Ahora Venezuela debería estar bajo un régimen militar empresarial, con el ex presidente Chávez preso o en el exilio, sus seguidores bajo persecución o capturados y el señor Carmona pontificando sobre democracia, derechos humanos y libertades.
     
14   Polarización, petróleo y golpe de Estado”, por Margarita López Maya, en La Vanguardia, 20 de abril de 2002.

El vacío de representación y mediaciones entre sociedad y Estado -dejado por el debilitamiento de los partidos- ha sido llenado por otros actores: medios, empresarios y hasta la iglesia católica se han convertido en organizaciones políticas, aunque se escudan tras su “institucionalidad” cuando el gobierno les responde o trata como tales.
     
15   La trampa del populismo”, por Natalio R. Botana, en La Nación, 18 de abril de 2002.

El populismo no sólo pretende estirar al máximo la cuerda de la hegemonía en el ejercicio del poder, sino que también busca impulsar una política económica que sea al mismo tiempo distributiva y nacionalista.
     
16   Los consejos de Gaviria”, editorial de El Nacional, 18 de abril de 2002.

Antes de regresar a Washington, donde le rendirá un informe a la OEA, Gaviria nos dio algunos consejos.
     
17   ¿Es viable América Latina?”, por Macario Schettino, en El Universal, 18 de abril de 2002.

En resumen: el derrocamiento de Chávez fue un golpe de Estado (por lo tanto, condenable). Sin embargo, el golpe se realizó en contra de un presidente poco demócrata, que si bien llegó al poder por las urnas, ha actuado en contra de un Estado de derecho democrático, para convertirlo en algo cada vez más cercano a una dictadura. Y entonces la condena al golpe habría que moderarla.
Volver ó índice

Volver ó principio


Ir á páxina de inicio
Instituto Galego de Análise e
Documentación Internacional
www.igadi.org

ÚLTIMA REVISIÓN: 28/04/2002